Los gremios vinculan el endeudamiento a los bajos ingresos y reclaman soluciones
La deuda de los trabajadores se profundiza mientras los salarios pierden capacidad de compra. Los sindicatos advierten que cada vez más familias recurren a tarjetas, billeteras virtuales, bancos y préstamos informales para afrontar gastos básicos.
Resumen para apurados
- Sindicatos argentinos denunciaron que la pérdida de poder adquisitivo empuja a los trabajadores al endeudamiento para cubrir gastos básicos, rechazando la postura del Gobierno.
- Ante salarios insuficientes, las familias recurren a tarjetas, fintech y créditos informales con tasas de hasta 700%, afectando al 87% de los estatales y elevando la morosidad.
- Los gremios llevarán este reclamo a sus movilizaciones, mientras especialistas proponen fondos de impacto social para abaratar el crédito ante el riesgo de mayor precarización.
El endeudamiento de los trabajadores y sus familias se convirtió en uno de los síntomas más visibles de la crisis de ingresos que atraviesa la Argentina. Según un informe publicado por Data Gremial, el problema dejó de ser una cuestión individual y comenzó a ser señalado por distintas organizaciones sindicales como una consecuencia directa de salarios que no alcanzan para cubrir las necesidades básicas.
El debate cobró fuerza luego de que el presidente Javier Milei definiera el endeudamiento familiar como un asunto “entre privados”. La postura oficial generó críticas entre los gremios, que sostienen que detrás de cada préstamo hay una realidad concreta: trabajadores que utilizan el crédito para pagar alimentos, alquiler, servicios, ropa o gastos de salud.
El salario que no alcanza y el círculo de la deuda
El Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) trazó un panorama preocupante sobre los ingresos de los trabajadores. Según el informe citado por Data Gremial, el ingreso promedio de los ocupados ronda los $1,08 millones, aunque la cifra cae a unos $524.000 entre los cuentapropistas informales y a $700.000 entre los asalariados informales.
El mismo relevamiento señala que el 17,5% de los trabajadores cobra menos que el salario mínimo, porcentaje que asciende al 24,4% entre las mujeres.
Frente a esta realidad, los hogares apelan a distintas estrategias para llegar a fin de mes. El informe sostiene que cuatro de cada diez personas viven en hogares que tuvieron que utilizar sus ahorros, mientras que el 18,7% recurrió a familiares o amigos y el 17,3% a bancos o financieras. Más de la mitad, además, utiliza tarjetas de crédito o compra fiado.
El mecanismo es conocido: cuando el salario no alcanza, aparece el crédito. Cuando el crédito formal se vuelve inaccesible, aparecen las billeteras virtuales. Y cuando tampoco alcanza para cubrir esas cuotas, muchas familias terminan recurriendo a préstamos informales con condiciones todavía más duras.
Los gremios advierten por el avance de la usura
La situación también llegó a los sindicatos. Adrián Pérez, titular de la seccional Quilmes, Berazategui y Florencio Varela de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), reconoció ante Data Gremial que los trabajadores metalúrgicos también enfrentan problemas de endeudamiento.
La organización incluso comenzó a brindar charlas a delegados sobre endeudamiento y morosidad, ante una situación que, según el dirigente, puede transformarse directamente en usura.
En el ámbito municipal, el panorama tampoco es alentador. Desde la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (FESIMUBO) señalaron que la demanda de préstamos flexibles aumentó notablemente durante este año.
El problema aparece con mayor crudeza en aquellos municipios donde los salarios permanecen muy por debajo del costo de vida. Según una fuente citada por el medio especializado, existen trabajadores con básicos de apenas $150.000 y salarios de bolsillo de alrededor de $350.000. Con esos ingresos, sostienen desde el gremialismo, el endeudamiento resulta prácticamente inevitable.
Casi nueve de cada diez estatales están endeudados
El sector público constituye otro de los focos más preocupantes. Un relevamiento de ATE citado por Data Gremial indicó que el 87% de los trabajadores estatales permanece endeudado y que una parte importante utiliza créditos para afrontar gastos esenciales.
El estudio incluyó trabajadores del Estado Nacional, provincial y municipal, además de empleados de empresas estatales.
Los gremios estatales volverán a plantear esta problemática en sus movilizaciones y reclamos contra la política económica del Gobierno. Matías Fachal, titular de la Federación Judicial Argentina, advirtió que en distintas provincias existen trabajadores judiciales cuyos ingresos se encuentran por debajo de la línea de pobreza.
El dirigente atribuyó parte del problema a la falta de negociación colectiva, las paritarias que permanecen congeladas y los salarios que pierden capacidad adquisitiva.
El crédito puede llegar a tasas de hasta 700%
El problema no termina en los bajos ingresos. También está relacionado con el costo del financiamiento.
Leonardo Ferrucci, especialista en microeconomía y CEO de Waya, señaló a Data Gremial que, aunque la inflación se desaceleró, para millones de argentinos continúa siendo extremadamente caro acceder al crédito.
Según los datos que difundió, unos 12,1 millones de personas tienen financiamiento de proveedores no financieros de crédito, un 5% más que seis meses antes. Al mismo tiempo, las fintech ya superan los siete millones de clientes y sus carteras crecieron un 47% interanual en términos reales.
El dato más llamativo aparece al observar las tasas. La tasa nominal anual informada para préstamos personales otorgados por otros proveedores no financieros de crédito se ubicaba alrededor del 144%, aunque en determinados casos podía trepar hasta el 700%, dependiendo del perfil crediticio del usuario.
La morosidad también creció. Según los datos citados por el medio, la irregularidad de los préstamos personales dentro de los proveedores no financieros llegó al 34,1%, mientras que la irregularidad de los créditos destinados a las familias alcanzó el 12,1%.
La propuesta de crear un Fondo de Impacto Social
Ante este escenario, Ferrucci propuso crear un Fondo de Impacto Social destinado a canalizar capital hacia trabajadores y pequeñas empresas mediante créditos con tasas más accesibles.
La idea no apunta, según explicó, a regalar dinero ni a condonar indiscriminadamente las deudas, sino a generar mecanismos que permitan reducir el costo financiero y, al mismo tiempo, mantener una rentabilidad razonable para quienes aporten capital.
El planteo contempla trabajar sobre algunos de los factores que encarecen los préstamos: el riesgo, las garantías, el fondeo, la información disponible, los costos de originación y los niveles de incobrabilidad.
La tecnología, sostuvo Ferrucci, podría permitir una evaluación más precisa de la capacidad de pago de cada persona o empresa y generar mejores condiciones para quienes logren regularizar su situación.
El problema de fondo sigue siendo el ingreso
Más allá de las distintas propuestas para contener la morosidad, los gremios insisten en que ninguna herramienta financiera puede resolver por sí sola el problema si los salarios continúan perdiendo capacidad de compra.
El endeudamiento aparece así como la consecuencia de una ecuación cada vez más difícil: ingresos que no alcanzan, gastos básicos que deben pagarse todos los meses y un sistema financiero que ofrece crédito, pero muchas veces a tasas que terminan profundizando el problema.
La discusión, por lo tanto, excede la decisión individual de pedir o no un préstamo. Para los sindicatos, el verdadero punto de partida está en la capacidad de los trabajadores para sostener sus hogares con sus propios ingresos. Mientras eso no ocurra, advierten, el crédito puede funcionar apenas como un puente cada vez más caro hacia la próxima deuda.







