Terremotos en Sudamérica: por qué los sismos de Venezuela y Colombia ocurrieron con seis semanas de diferencia

Los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados en Venezuela y el sismo de 7,4 ocurrido en Colombia tuvieron orígenes tectónicos diferentes. Los especialistas explicaron cómo influyen las placas, la profundidad y las fallas en la intensidad de los movimientos.

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Terremoto en Colombia: ascienden a 250 los fallecidos y buscan a miles de sobrevivientes entre los escombros AFP
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • Dos terremotos sacudieron Venezuela el 24 de junio y Colombia el 10 de agosto por procesos tectónicos distintos en las placas del Caribe y de Nazca, según geólogos.
  • Los sismos venezolanos fueron superficiales por la placa del Caribe, mientras que el colombiano ocurrió a 96 km de profundidad tras la subducción de la placa de Nazca.
  • Sin conexión directa comprobada, el fenómeno remarca la importancia del monitoreo y la prevención sísmica en la región andina, incluyendo a la Argentina.
Resumen generado con IA

Dos terremotos de gran magnitud sacudieron el norte de Sudamérica con apenas seis semanas de diferencia. El primero ocurrió el 24 de junio en Venezuela, donde se registraron dos movimientos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5. El segundo tuvo lugar el 10 de agosto en Colombia, con una magnitud de 7,4 y epicentro en el departamento de Chocó.

La cercanía temporal entre ambos eventos generó dudas sobre una posible conexión. Sin embargo, los especialistas advierten que los terremotos tuvieron mecanismos de origen diferentes y estuvieron vinculados con estructuras tectónicas distintas.

La explicación está en la compleja interacción de las placas del Caribe, Nazca y Sudamericana, además de factores como la profundidad del foco y el tipo de falla que se activa durante la liberación de energía.

¿Qué provocó el terremoto de Colombia?

El terremoto registrado en Colombia ocurrió el 10 de agosto a las 7:34, con epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y una profundidad de aproximadamente 96 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC).

El movimiento fue percibido en diferentes regiones del país y también llegó a sentirse en Ecuador y Panamá.

A diferencia de los terremotos registrados en Venezuela, el sismo colombiano se produjo a una profundidad considerable. La ruptura ocurrió dentro de la placa de Nazca, que se introduce por debajo de la placa Sudamericana.

El geólogo Andrés Folguera, profesor de la Universidad de Buenos Aires e investigador del CONICET, explicó que se trata de dos escenarios tectónicos diferentes.

En Colombia, la placa de Nazca se hunde por debajo de la Sudamericana, mientras que en Venezuela interviene principalmente la dinámica de la placa del Caribe.

Otro factor importante es la velocidad de desplazamiento. Según la explicación del especialista, la placa del Caribe avanza aproximadamente dos centímetros por año, mientras que la de Nazca lo hace a una velocidad estimada de cinco a seis centímetros anuales.

Venezuela y Colombia: dos terremotos con mecanismos diferentes

Los terremotos de Venezuela tuvieron un origen distinto.

En ese caso, la interacción entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana genera una serie de fracturas y bloques que pueden desplazarse entre sí.

Los dos terremotos del 24 de junio activaron principalmente las fallas de Boconó y San Sebastián, con rupturas muy próximas a la superficie, a menos de 10 kilómetros de profundidad.

El escenario colombiano fue diferente: la ruptura se produjo a casi 100 kilómetros bajo la superficie, dentro de la placa de Nazca que ya se encontraba subducida.

La profundidad resulta fundamental para comprender por qué dos terremotos de magnitudes similares pueden producir consecuencias diferentes.

La diferencia entre un sismo superficial y uno profundo

En un terremoto superficial, la energía liberada se encuentra más cerca de las zonas habitadas. Esto puede generar sacudidas más intensas y mayores daños, especialmente cuando existen construcciones vulnerables.

En cambio, cuando la ruptura ocurre a mayor profundidad, las ondas sísmicas deben atravesar una mayor cantidad de material antes de alcanzar la superficie. Esto puede modificar la intensidad con la que se percibe el movimiento, aunque un sismo profundo también puede sentirse en una superficie muy amplia.

Por eso, la magnitud no es el único factor que determina el impacto de un terremoto.

También importan la profundidad, la distancia al epicentro, las características del terreno y la calidad de las construcciones

¿Por qué Colombia es una zona de alta actividad sísmica?

Colombia se encuentra en una región de intensa actividad tectónica, donde interactúan principalmente las placas de Nazca, Sudamericana y Caribe.

La subducción de la placa de Nazca debajo de la Sudamericana es uno de los principales motores de la actividad sísmica en el occidente del país.

Esta dinámica forma parte del sistema tectónico asociado al Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta.

La placa de Nazca se extiende por buena parte de la costa occidental de Sudamérica y participa en la dinámica geológica de países como Chile, Perú, Ecuador y Colombia.

En esa misma zona se produjeron algunos de los terremotos más fuertes registrados en Sudamérica.

El terremoto de Maule, Chile, de 2010, alcanzó una magnitud de 8,8. Otro antecedente importante fue el terremoto de Pisco, Perú, de 2007, que alcanzó magnitud 7,9.

¿Cuántos terremotos ocurren en Colombia?

La actividad sísmica colombiana es permanente.

Según el Servicio Geológico Colombiano, en el país se registran en promedio unos 2.500 sismos por mes. La enorme mayoría son de magnitud pequeña o se producen a profundidades que hacen que resulten imperceptibles para la población.

El país cuenta con una red nacional de monitoreo que supera las 224 estaciones, destinadas a detectar y analizar los movimientos de la corteza terrestre.

Los primeros reportes de un terremoto pueden estar disponibles pocos minutos después del evento, lo que permite establecer rápidamente parámetros como epicentro, profundidad y magnitud.

¿Los terremotos de Venezuela y Colombia están relacionados?

Por ahora, no existe evidencia suficiente para afirmar que los dos terremotos estén directamente conectados.

La proximidad temporal resulta llamativa, pero no significa necesariamente que un terremoto ocurrido en Venezuela haya provocado el de Colombia.

El geólogo Andrés Folguera consideró que la posible relación entre ambos acontecimientos deberá ser estudiada con mayor profundidad por la comunidad científica.

La actividad sísmica responde a procesos tectónicos complejos y, en algunos casos, un terremoto puede modificar las tensiones en sectores cercanos y favorecer nuevos movimientos. Sin embargo, determinar una relación directa entre dos eventos requiere estudios específicos de las fallas, las tensiones y la propagación de las ondas.

Por el momento, la hipótesis más aceptada es que se trata de dos fenómenos diferentes dentro de una región tectónicamente muy activa.

Magnitud e intensidad: dos conceptos diferentes

Una de las claves para comprender los terremotos es diferenciar magnitud e intensidad.

La magnitud mide la energía liberada en el lugar donde se produce el terremoto. Es un valor relacionado con el tamaño del evento.

La intensidad, en cambio, describe los efectos que el terremoto produce en un determinado lugar. Por eso puede variar considerablemente de una ciudad a otra.

Un terremoto de gran magnitud puede generar daños relativamente limitados si ocurre a gran profundidad o lejos de zonas pobladas. Por el contrario, un movimiento de menor magnitud pero muy superficial y próximo a una ciudad puede provocar consecuencias graves.

También influyen las características del suelo y la vulnerabilidad de las edificaciones.

¿Se puede predecir cuándo ocurrirá un terremoto?

La respuesta de la ciencia es no.

Actualmente no existe un método capaz de determinar con precisión el día, el lugar y la magnitud del próximo gran terremoto.

Lo que sí pueden hacer los organismos especializados es identificar las regiones con mayor amenaza sísmica, monitorear permanentemente la actividad y establecer normas de construcción destinadas a reducir los daños.

La prevención también juega un papel central. Los especialistas recomiendan conocer los lugares seguros dentro de las viviendas, establecer rutas de evacuación y participar en simulacros.

El riesgo sísmico también alcanza a Argentina

La actividad registrada en Colombia y Venezuela vuelve a poner bajo la lupa la situación de los países ubicados sobre el sistema andino.

En Argentina, las zonas de mayor peligrosidad sísmica se concentran principalmente en San Juan y Mendoza, aunque también existen regiones con actividad relevante en La Rioja, Salta, Jujuy y San Luis.

La dinámica de la placa de Nazca bajo la Sudamericana también es determinante para comprender la actividad sísmica del oeste argentino.

Sin embargo, los especialistas remarcan que los terremotos recientes de Colombia y Venezuela no implican por sí mismos un aumento del riesgo sísmico en Argentina.

La amenaza forma parte de la propia dinámica tectónica de cada región y debe abordarse mediante monitoreo, mapas de peligrosidad, construcciones adecuadas y preparación de la población.

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