Resumen para apurados
- River Plate cayó 1-0 ante Tigre en Victoria por la 4° fecha del Torneo Clausura tras un error defensivo, sufriendo su sexta derrota consecutiva.
- El equipo de Eduardo Coudet dominó la posesión sin generar peligro y sigue sin anotar goles en el torneo, ubicándose en el último puesto de la Zona B.
- La racha de derrotas profundiza la crisis en River y pone en riesgo la continuidad del DT Eduardo Coudet, quien reconoció la urgencia de obtener resultados.
River Plate no levanta cabeza y la crisis ya es inocultable. El “Millonario” sufrió su sexta derrota consecutiva, cayó 1-0 ante Tigre en Victoria por la cuarta fecha del Torneo Clausura y profundizó un presente que parece no encontrar salida. Todavía no marcó goles en el campeonato y, con este nuevo golpe, continúa último en la zona B.
El equipo de Eduardo Coudet volvió a mostrar muchas dificultades para transformar la posesión en situaciones de peligro. Durante buena parte del partido tuvo la pelota, intentó asumir el protagonismo y manejó el trámite, pero careció de profundidad y terminó pagando muy caro un error en la mitad de la cancha.
En un primer tiempo de pocas emociones, River tuvo su oportunidad más clara a los 10 minutos, cuando Francisco Ortega ganó de cabeza tras un tiro de esquina y Felipe Zenobio respondió con una gran atajada. Más tarde, el “Millonario” reclamó penal por una infracción sobre Ángel Correa, pero el árbitro Andrés Gariano no fue llamado por el VAR y la jugada continuó.
En el complemento, el panorama no cambió. River siguió teniendo el control de la pelota, pero nunca consiguió inquietar a Tigre. Y a los 32 minutos llegó el golpe definitivo: Aníbal Moreno perdió el balón en el medio ante la presión de Jabes Saralegui, Ignacio Russo quedó mano a mano con Santiago Beltrán y definió con categoría para establecer el 1-0.
Con el resultado en contra, River buscó reaccionar, pero volvió a quedarse sin respuestas. La preocupación crece partido tras partido y la continuidad del “Chacho” Coudet comienza a estar seriamente cuestionada.
El propio entrenador dejó abierta la puerta a una posible salida: “No soy necio, sé la situación que estamos pasando. Esto solo se acomoda a partir de los resultados”. Mientras River sigue sin encontrar respuestas, la crisis parece no tener techo.










