Resumen para apurados
- El interventor José Ascárate renunció hoy ante el gobernador Jaldo en Tucumán por motivos personales, tras dos años de gestión en el Ersept.
- La salida se da en medio de rumores de conflicto interno. En su renuncia, Ascárate defendió su gestión resaltando un superávit de $10.300 millones y obras clave.
- Eduardo Cobos lo reemplazará en el organismo, mientras el gobierno de Jaldo busca garantizar la continuidad del control tarifario y los servicios en la provincia.
El interventor del Ente Regulador de Servicios Públicos de Tucumán (Ersept), José Ricardo Ascárate, presentó su renuncia al gobernador Osvaldo Jaldo luego de dos años y tres meses al frente del organismo. En la nota dirigida al mandatario, el ahora ex funcionario evitó generar polémica ante los rumores de profundas diferencias con la subinterventora, Ingrid Lausberg; sostuvo que durante su gestión procuró ejecutar las políticas definidas por el Gobierno y defendió los principales resultados alcanzados en materia de control de los servicios públicos, inversiones y saneamiento financiero.
En el texto, Ascárate fundamentó su salida como una decisión personal, al poner a disposición su renuncia y agradecer a Jaldo la oportunidad conferida para conducir el organismo. También expresó su deseo de haber cumplido con las responsabilidades encomendadas y cerró la carta con un mensaje de respeto hacia el gobernador.
Como balance de su gestión, el ex legislador destacó que uno de los principales logros fue el fortalecimiento del control sobre las empresas prestatarias de servicios públicos y la defensa de los usuarios. En ese sentido, remarcó que durante su administración no fue necesario aplicar cortes programados de energía porque se concretaron obras que permanecían paralizadas, entre ellas el refuerzo de redes de alta tensión, la reparación de cables subterráneos con fallas y la repotenciación de la línea Bracho-Cevil Pozo.
Ascárate también reivindicó la finalización de la Revisión Tarifaria Integral para el próximo quinquenio. Según detalló, ese proceso permitió incrementar en más de un 30% las inversiones obligatorias de la distribuidora eléctrica y ubicar la tarifa provincial un 2% por debajo del promedio nacional, de acuerdo con un informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios IIEP-UBA-Conicet. A ello sumó el sostenimiento y la ampliación de la tarifa social provincial, beneficio que alcanza a más de 180.000 familias tucumanas.
En materia de agua y saneamiento, el radical señaló que se normalizaron las tarifas y que el Ersept acompañó a la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) en la recuperación de fuentes de abastecimiento que estaban en manos privadas, además de respaldar distintas obras para mejorar el servicio.
Otro de los ejes que resaltó Ascárate fue la situación económica del organismo. Indicó que el Ersept pasó de un escenario deficitario a cerrar su gestión con un superávit superior a los $10.300 millones. Ese equilibrio financiero, afirmó, permitió afrontar gastos extraordinarios, como el pago de facturas eléctricas de familias damnificadas por inundaciones, y recuperar los Fondos de Eficiencia Energética, con los que se financiaron obras en más de 20 comunas del interior por más de $2.200 millones durante 2025.













