Resumen para apurados
- El expresidente del BCRA Martín Redrado apoyó en Buenos Aires la reforma del Gobierno para prohibir la emisión monetaria, aunque solicitó ajustes para proteger depósitos.
- Redrado advirtió sobre vacíos que permiten integrar encajes con títulos públicos y recordó su salida en 2010 por negarse a usar reservas para pagar deuda del Tesoro.
- El economista plantea que la ley sea una política de Estado con mayorías especiales para blindar la independencia del banco y garantizar estabilidad financiera a futuro.
Martín Redrado, expresidente del Banco Central (BCRA) entre 2004 y 2010, analizó el proyecto de reforma de la carta orgánica impulsado por el Poder Ejecutivo. El economista se mostró a favor del espíritu de la norma, que busca otorgar independencia a la entidad, aunque planteó modificaciones técnicas puntuales para garantizar la protección de los ahorristas.
Ajustes técnicos para blindar los depósitos
Si bien Redrado coincidió con el objetivo oficial de prohibir que el Banco Central financie al Tesoro, advirtió sobre ciertos "olvidos" en el texto actual. Según el economista, es fundamental que el proyecto impida explícitamente que los encajes bancarios (la porción de los depósitos que los bancos deben dejar inmovilizados) se constituyan con títulos públicos. "Es algo que se escapó de este proyecto de ley", señaló, advirtiendo que esta práctica debilita la liquidez del sistema.
Asimismo, planteó que la entidad no debe limitarse únicamente a preservar el valor de la moneda, sino que debe mantener entre sus misiones la "estabilidad financiera". "Es importante que todos estemos tranquilos y sepamos que hay alguien monitoreando que nuestros depósitos están a salvo y que exista más crédito", explicó, subrayando que esta función es vital ante posibles crisis internacionales o locales.
Instituciones por encima de las personas
Según Redrado, la reforma debe ser diseñada como una política de Estado que trascienda al gobierno de turno. En ese sentido, sugirió que la nueva normativa debería aplicarse de cara al futuro, para evitar que la discusión se centre en los funcionarios actuales y se enfoque en la solidez de la institución. "Eso quitará cualquier tipo de suspicacia. Ojalá sea votada por mayorías especiales para darle fundamento a la institución y no a las personas", afirmó.
El economista recurrió a una metáfora contundente para describir el objetivo de fondo. "Lo que se busca es una carta orgánica que les quite el dulce de leche a los políticos, para que dejen de dar manotazos a la emisión monetaria y a los dólares de la gente", afirmó. Según su visión, blindar el BCRA es la única forma de evitar que las urgencias fiscales del poder político terminen erosionando el patrimonio de los argentinos.
"Los dólares no son suyos"
El exfuncionario también aprovechó la ocasión para relatar los pormenores de su conflictiva salida del organismo en 2010, cuando se opuso al uso de reservas para el pago de deuda pública. Redrado evocó su última charla con Cristina Kirchner, el 6 de enero de aquel año: "Le dije: 'Presidenta, los dólares no son suyos ni míos. Yo soy un mero administrador'. Allí fue el comienzo del 'vamos por todo'", recordó.
Finalmente, Redrado reveló el costo personal de aquel enfrentamiento, mencionando amenazas extorsivas contra su familia que lo obligaron a sacar a sus hijos de la ciudad. Atribuyó la postura de la entonces mandataria a la influencia de Amado Boudou, quien presionaba para utilizar los fondos del Central. "Ella me dijo: 'Usted haga lo que tenga que hacer y yo voy a hacer lo que tenga que hacer'. Me di media vuelta y me fui", concluyó.
















