El peronismo volvió a mostrar sus diferencias internas durante el acto en homenaje a monseñor Enrique Angelelli, realizado en La Rioja. Aunque el gobernador Ricardo Quintela buscó presentar una imagen de unidad, la ausencia del gobernador bonaerense Axel Kicillof volvió a reflejar las tensiones que atraviesan al espacio de cara al armado político para 2027.
Del encuentro participaron el diputado nacional Máximo Kirchner y otros referentes del kirchnerismo, mientras que Kicillof decidió no asistir y envió en su representación a su jefa de asesores, María Cristina Álvarez Rodríguez. Tampoco estuvo el ex ministro de Economía Sergio Massa, quien delegó su presencia en la diputada Cecilia Moreau y en el titular del Frente Renovador, Diego Giuliano.
Pese a esas ausencias, Quintela sostuvo que el justicialismo atraviesa un “proceso de unidad” y llamó a fortalecer al espacio para enfrentar al gobierno de Javier Milei en las próximas elecciones. Durante su discurso, el mandatario riojano vinculó el legado de Angelelli con la actualidad política y afirmó que el peronismo tiene la responsabilidad de transformar la realidad del país.
“Angelelli fue el primero en decir que no tengan odio. Nosotros no tenemos odio; tenemos la responsabilidad de asumir el desafío de transformar esta dura realidad que vive el pueblo argentino”, expresó.
Además, insistió en que existe voluntad entre la mayoría de los dirigentes para avanzar hacia una síntesis política. En ese sentido, remarcó que la unidad será clave para disputar el poder en 2027 y cuestionó con dureza a la administración nacional, a la que calificó como una “estructura delictiva” que dejará un fuerte endeudamiento.
Entre los asistentes también estuvieron los senadores Eduardo “Wado” de Pedro y la diputada nacional Victoria Tolosa Paz.
Reencuentro político
Uno de los gestos más observados de la jornada fue el acercamiento entre Quintela y Máximo Kirchner, luego de la disputa que ambos protagonizaron por la conducción nacional del Partido Justicialista en 2024.
El gobernador recibió al líder de La Cámpora en su despacho y consolidó un proceso de acercamiento que había comenzado con reuniones partidarias y una visita de Quintela a Cristina Fernández de Kirchner.
Durante el acto, Máximo recordó que el mandatario riojano había intentado competir con la ex presidenta por la conducción del PJ cuando ella aún estaba en libertad, pero destacó que luego fue uno de los primeros dirigentes en visitarla tras su detención. “Eso es de buena persona y de buen peronista”, afirmó.
Además, el diputado respaldó la necesidad de reconstruir la unidad del espacio, aunque aclaró que esa convergencia también debe estar acompañada por un proyecto político común. “La unidad es necesaria y el contenido es tan necesario como esa unidad”, sostuvo.
Mientras tanto, el sector que responde a Kicillof mantiene otra estrategia. Desde el entorno del gobernador bonaerense consideran que primero cada espacio debe consolidar su estructura territorial antes de discutir candidaturas y sostienen que una foto de unidad sin acuerdos de fondo tendría escaso valor político.
En esa línea, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), impulsado por Kicillof, continuará durante las próximas semanas con actividades en distintas provincias, entre ellas Entre Ríos, Santa Fe, Río Negro y Chubut, con el objetivo de ampliar su presencia nacional mientras continúan las negociaciones dentro del peronismo.










