Lawn Tennis eliminó a Huirapuca, pero el triunfo dejó lecciones rumbo a las semifinales del Torneo del Interior B
Los "Benjamines" vencieron 27-24 con un penal de Matías Ferro y se metieron entre los cuatro mejores del certamen. Más allá de la clasificación, el desarrollo del partido expuso aspectos que deberán corregir para seguir siendo candidatos.
Resumen para apurados
- Lawn Tennis venció 27-24 a Huirapuca en Tucumán para clasificar a semifinales del Torneo del Interior B de rugby, tras definir el partido con un penal agónico de Matías Ferro.
- Lawn Tennis sacó ventaja inicial de 17-0, pero Huirapuca reaccionó e igualó en 24. Pese a sufrir indisciplina con amarillas, la visita remontó antes de caer en el cierre.
- La victoria mantiene al equipo en carrera al título, aunque expuso la necesidad de sostener la regularidad durante los 80 minutos para aspirar a coronarse en el certamen.
Los equipos candidatos no solo ganan: también aprenden de las victorias. Lawn Tennis hizo lo primero frente a Huirapuca. Arrancó con una intensidad arrolladora, parecía encaminado a resolver la historia con comodidad, pero terminó necesitando un penal de Matías Ferro para imponerse 27-24 y sellar el pase a las semifinales del Torneo del Interior B. El resultado lo mantiene en carrera. El desarrollo, en cambio, le dejó varias lecciones que deberá aprender si pretende llegar hasta el final del certamen. Porque la efectividad alcanza para ganar un partido. La constancia, en cambio, es la que suele definir los campeonatos. Y es justamente allí donde los "Benjamines" todavía tienen margen para crecer.
Es cierto: Lawn Tennis es un equipo de temer. Tiene una virtud que distingue a los candidatos: puede pasar varios minutos sin hacer demasiado ruido, pero cuando sus backs encuentran espacios y aceleran, cambia el partido en cuestión de segundos. Y eso fue exactamente lo que ocurrió en La Caldera del Parque. El equipo de Facundo Rodríguez Prados golpeó tres veces en el primer tiempo y convirtió tres tries. El primero fue obra de Lucas Sólimo, una de las principales armas ofensivas de los "Benjamines". El segundo llevó la firma de Gerónimo Corbella, que volvió a demostrar toda su potencia para romper la defensa rival. Y el tercero fue del héroe de la tarde: Matías Ferro, que apoyó para establecer el 17-0 parcial. Aunque en ese momento todavía no sabía que su pie terminaría siendo el encargado de sellar la clasificación.
Huirapuca, mientras tanto, buscó meterse en partido apelando a la herramienta que mejores resultados le había dado durante el año: el poder de su pack de forwards. Intentó una y otra vez imponer condiciones con el maul, esa formación que había sido determinante para alcanzar la final del Anual Tucumano. Sin embargo, esta vez no contó con la precisión habitual de Enzo Gutiérrez en los lanzamientos y, además, se encontró con un rival que había preparado esa situación al detalle. Lawn Tennis lo había estudiado y respondió con solvencia cada vez que tuvo que defender su ingoal.
La indisciplina de los concepcionenses también jugó su papel. A mediados del primer tiempo, la amonestación a Gutiérrez condicionó las posibilidades del equipo de Federico González. Al inicio del complemento, esa situación volvió a repetirse con la amarilla a Joaquín Albornoz. En distintos tramos del partido, "Huira" debió jugar con 14 hombres y, aun así, encontró la personalidad para mantenerse con vida.
Matías Ferro volvió a aparecer apenas comenzado el segundo tiempo y apoyó su segundo try de la tarde, el quinto en esta edición del Torneo del Interior B. Esa conquista parecía ser la sentencia definitiva para Huirapuca. Mucho más teniendo en cuenta la inferioridad numérica. Pero el rugby tiene la capacidad de cambiar los escenarios cuando menos se espera.
Paolo Conti encendió la ilusión con una corrida que abrió la puerta de la remontada. Poco después, Pedro Bottini vio la tarjeta amarilla y Lawn Tennis quedó con 14 jugadores. A partir de ese momento, el partido cambió de dueño. José Ignacio Núñez Piossek apoyó el segundo try de los concepcionenses, Juan Manuel Molinuevo sumó con su puntería y José Pérez terminó de completar una remontada que parecía imposible. En cuestión de minutos, el marcador quedó igualado en 24.
El escenario era impensado para los "Benjamines". En menos de un tiempo habían dilapidado toda la diferencia construida durante la primera mitad y la clasificación empezaba a escaparse entre los dedos. Para aumentar la tensión, Stéfano Ferro desperdició un penal prácticamente frente a los palos cuando restaban apenas tres minutos. El error parecía condenar a Lawn Tennis. Sin embargo, el destino todavía tenía preparada una última escena.
Matías Ferro tomó la pelota, respiró hondo, acomodó el penal desde la derecha de la cancha y acertó. El 27-24 desató el desahogo de todo Lawn Tennis y aseguró el pase a las semifinales.
Lawn Tennis dio un paso más hacia el objetivo y sigue en carrera en el Torneo del Interior B. Pero también comprobó que un gran comienzo no siempre alcanza para evitar un final sufrido. Tuvo el rugby para construir una ventaja amplia y el carácter para rescatarla cuando todo parecía perdido. Ahora le queda el desafío más difícil: sostener durante 80 minutos el nivel que mostró en sus mejores pasajes. Porque el talento abre partidos; la regularidad, en cambio, es la que termina levantando copas.











