“Mundito interior”: el libro de la arquitecta e ilustradora tucumana Luisina Soria Arancibia
Se llama Luisina Soria Arancibia, pero en el universo de las redes es Ruuu.dibujos. Sus textos e ilustraciones tomaron la forma de un libro, al que define como una amigable compañía para el lector, llena de color y de historias. Es tiempo de descubrir de qué se trata.
Con innumerables y entusiastas seguidores en redes sociales -donde se convierte en Ruuu.dibujos-, la arquitecta e ilustradora tucumana Luisina Soria Arancibia dio un nuevo paso en su trayectoria creativa. “Mundito interior”, libro editado por el sello francés DashBook a través de su filial en Barcelona, es una noticia de la que habla con pasión. Allí reúne ilustraciones y textos breves que condensan años de producción artística y proponen un recorrido por emociones, vínculos, recuerdos y escenas de la vida cotidiana.
Organizado en cuatro capítulos, el volumen combina humor, sensibilidad e identidad argentina en un formato pensado para acompañar al lector como un objeto cercano y cotidiano. En esta entrevista, Soria Arancibia reflexiona sobre el origen del proyecto, la influencia de su formación como arquitecta, los referentes que marcaron su mirada artística y el desafío de trasladar al papel el universo visual y narrativo que construyó junto a su comunidad en las redes sociales.
- ¿En qué momento sentiste que este conjunto de textos e ilustraciones conformaba un verdadero “mundito interior”?
- Siempre me gustó escribir y dibujar, y cuando tuve que elegir de mi archivo las ilustraciones me di cuenta de que tenía un mundo compartido con otras personas, un intercambio y una conexión a través de ideas e ilustraciones. Con Ruuu.dibujos fui a ferias, dibujé en vivo, hice murales, di charlas, y subí mis dibujos continuamente en redes. Esas decisiones me permitieron conectar con una comunidad cercana que seguía este camino y apoyaba mi trabajo. Desde ese lugar pude elegir las obras ilustradas más representativas, queridas y abrazadas. También fui armando capítulos para ordenar un poco los diferentes estilos que iba alcanzando a lo largo del tiempo, mezclando lo profundo con lo cotidiano, los vínculos, la soledad y la compañía, entre otros temas.
- El libro está organizado en cuatro capítulos con títulos muy sugerentes, como Sensibilidark o Argentina core. ¿Qué criterio utilizaste para construir ese recorrido?
- En Sensibilidark existe la conexión con lo interno. La relación del “adentro con el afuera”. Los colores que mas visten este capítulo son los azules marinos, lo oscuro, con algunos destellos de luz. Refleja qué es lo que sucede en nuestro corazón o mente. Los momentos difíciles, los planteos, cómo habitamos los sentimientos, qué promesas de cambio podemos ponernos y cómo atravesar la vida y sus matices. Sensibilidark habla de ese momento interno de reflexión, de introspección. Por otro lado, con Argentina Core sentí que no podía faltar mi orgullo de pertenecer a este hermoso país. Muestro algunas figuras de la cultura y la ciencia, personajes de series y sentimientos, como por ejemplo ir con una bandera en una camioneta celebrando algo. Pensé mucho en que cualquier argentino que lo vea alrededor del mundo (ya que este libro tiene distribución mundial) encuentre un pedazo de patria en estas páginas. Y por eso, si bien la argentinidad está en varios rituales a lo largo del libro, quería que tuviese un capítulo principal.
- Tenés la formación en Arquitectura, y a la vez desarrollás un importante trabajo como ilustradora digital. ¿De qué manera dialogan esas dos facetas en la construcción de este libro?
- En la amada Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNT reforcé muchísimo la observación, el ejercicio constante de plasmar ideas en un papel, lograr que la imaginación se materialice con trazos que pueden contar historias. También creo que entrené mucho la composición, la elección del color e inclusive algunas perspectivas en la hoja. Me siento muy agradecida con la universidad pública. También sabía que el libro proponía un viaje, y sumando los saberes y trabajando junto al equipo de DashBook logramos equilibrar, entre tantas texturas y color, algunos vacíos para el descanso y reflexión.
- ¿Cómo afloran tus influencias literarias y estéticas en el libro? ¿Cuáles son tus referentes en ese sentido?
- Crecí admirando a Quino y a Maitena, mi papá me regalaba libros y suplementos de estos autores. También escuchaba María Elena Walsh, Mercedes Sosa, y mucha cultura pop latina e internacional. Siento que siempre estuve muy interesada en la creatividad y sus diferentes formatos de expresión como la música, el cine, la literatura y la fotografía. Con el tiempo, creciendo y trabajando en redes conocí el trabajo de artistas como @modernadepueblo y @catalinabu, @Powerpaola, Belen Lopez Peiró, Gabriela Cabezón Cámara, Lucrecia Martel, Camila Sosa Villada, Alejandra Kamiya, entre otras. Me gusta admirar las historias que proponen distintos personajes y mundos. En mi obra las protagonistas principales son mujeres con sus universos. Tengo un aprecio especial por la cultura en dispositivos físicos, quizás por ser una millenial que pudo apreciar el poder de lo tangible, como las revistas, gacetas, VHS y libros. El cine argentino e internacional también figura entre lo que más disfruto.
- “Mundito interior” fue editado por el sello europeo DashBook. ¿Qué significó para vos que este proyecto encontrara un espacio en una editorial internacional?
- Fue un sueño logrado. La propuesta llegó en septiembre de 2025, tenía mucha emoción porque era algo que siempre había deseado hacer. Era una propuesta desafiante y divertida que implicaba trabajar a distancia tomando muchas decisiones y lograr una preventa para la consiguiente publicación. Celebro el apoyo que mi comunidad en redes me dio. Lo siento como un logro colectivo. Mi familia y esta comunidad han acompañado durante muchos años mi trabajo y han incentivado mi corazón y mi labor. También creo que está buenisíma la posibilidad que brinda la editorial para creadores digitales. Fueron meses de reuniones donde aprendí mucho con las distintas áreas de DashBook, fue algo ordenado y puntual. Me siento muy contenta con el resultado.
- Más allá de la belleza de las ilustraciones, el libro invita a detenerse, observar y reflexionar sobre experiencias cotidianas. ¿Qué esperás que descubra o sienta el lector cuando recorra las páginas de ese universo íntimo que decidiste compartir?
- Cuando creé el libro pensé siempre en que fuera una compañía física para el lector. Lo imaginé en mochilas, en mesas de luz, en sillones, en el transporte público. Por eso su diseño lo pensé con una tapa blanda, en un tamaño amigable, fácil de cargar, lleno de color y de historias. Espero que este libro genere conexión, que trabaje como espejo en cosas cotidianas, que sea un disparador de ideas y que aliente al dibujo y a la narración de historias, sumando al mundo creativo de cada persona que lo tenga.







