Resumen para apurados
- Diego Santilli desplazará la próxima semana a Darío Genua de la Secretaría de Ciencia y Tecnología para consolidar su poder político y presupuestario en el Gobierno argentino.
- La salida de Genua, impulsado por Santiago Caputo, ocurre tras la transferencia de áreas clave como Arsat y el Enacom a la órbita de Santilli y su aliado Gustavo Coria.
- Esta reconfiguración otorga a Santilli el control de cajas clave como el Conicet y tensiona la relación interna entre el sector de Karina Milei y el de Santiago Caputo.
El Gobierno nacional atraviesa una nueva etapa de reconfiguración interna. En los próximos días se formalizará la salida de Darío Genua, hasta ahora secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología. Su partida no es un movimiento aislado, sino la consecuencia directa del desembarco de Diego Santilli en la Jefatura de Gabinete.
El flamante jefe de ministros busca imprimir una impronta propia en sectores que, aunque de bajo perfil mediático, poseen una altísima gravitación política y presupuestaria.
La salida de Genua ya se percibía tras los recientes cambios en el Boletín Oficial, donde áreas clave de su órbita fueron transferidas a la Vicejefatura de Gabinete del Interior, liderada por Gustavo Coria (mano derecha de Santilli), y al control directo del propio "Colo", como es el caso del Enacom.
El control de los organismos estratégicos y la "caja" del Conicet
La Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología no es una cartera menor. Bajo su mando se encuentran instituciones de peso institucional y operativo como la Conae (Comisión Nacional de Actividades Espaciales), la empresa "VENG" y, fundamentalmente, el Conicet. Este último es el organismo con mayor dotación de personal de toda la Administración Pública Nacional, con más de 25.800 empleados.
Santilli no solo busca el recambio en la secretaría, sino que ya ha avanzado en la cúpula de Arsat, cuyo control pasó a manos de Gustavo Coria. El objetivo es colocar cuadros técnicos que respondan directamente a la nueva conducción de la Jefatura de Gabinete o que, al menos, mantengan una posición neutral frente a las intensas fricciones internas que sacuden a la administración libertaria.
Del esquema de Santiago Caputo al nuevo orden de Santilli
Darío Genua llegó a la gestión nacional con el aval del consultor Rodrigo Lugones y el estratega Santiago Caputo, tras su paso por el municipio de Pilar. Durante meses, logró surfear las sucesivas crisis del gabinete y las tensiones entre el "caputismo" y el sector que responde a Karina Milei, ganándose incluso cierta confianza en el entorno de la Secretaria General de la Presidencia.
Sin embargo, el nuevo diseño de poder de Santilli no dejó margen para su continuidad. A diferencia de gestiones anteriores, donde Genua era visto como un punto de equilibrio, hoy el Jefe de Gabinete exige una estructura de mando vertical y sin intermediarios de otros sectores.
Esta decisión, aunque previsible, no habría sido recibida con entusiasmo por el ala más dura del "karinismo", que desde hace tiempo intenta recortar la influencia de Santiago Caputo en el área tecnológica.
Los sobrevivientes y la nueva fisonomía de la Rosada
A pesar de la purga de funcionarios heredados de etapas anteriores -como la reciente salida de Federico Sicilia en la Secretaría de Coordinación Legal-, algunos nombres logran mantenerse firmes en el organigrama. Uno de ellos es Ignacio “Nacho” Devitt, Vicejefe de Gabinete y uno de los "controllers" de la gestión, quien cuenta con el respaldo de Karina Milei y los Menem. De hecho, el recambio de Genua fue una decisión consensuada entre Santilli y el propio Devitt.
El otro caso excepcional es el de Daniel Scioli. El titular de Turismo y Ambiente se mantiene como el funcionario "inoxidable" que logró atravesar todas las metamorfosis del ministerio coordinador sin que su estructura sea puesta en duda.













