Resumen para apurados
- Un diluvio en Nueva York a un día de la final del Mundial entre Argentina y España disipó el humo tóxico de los incendios, pero peligran los banderazos de hinchas argentinos.
- El humo de incendios de Canadá había deteriorado el aire en la región. Las lluvias ayudan a limpiar la atmósfera, pero impiden las reuniones masivas de hinchas en Manhattan.
- La lluvia garantiza aire limpio para los 80.000 hinchas en el MetLife Stadium el domingo, pero redefine una previa festiva que debió adaptarse a las condiciones climáticas.
A poco más de 24 horas de la final del Mundial entre Argentina y España, un diluvio se apoderó del cielo de Nueva York y Nueva Jersey, donde está previsto que mañana más de 80.000 personas lleguen al MetLife Stadium para presenciar el partido que definirá al campeón.
LA GACETA ya está en la ciudad que nunca duerme para cubrir la previa de una final que durante los últimos días sumó una preocupación inesperada. Una densa capa de humo proveniente de los incendios forestales de Canadá se había instalado sobre buena parte del noreste de Estados Unidos.
El miércoles, el Índice de Calidad del Aire llegó a alcanzar los 264 puntos en Nueva York, un nivel considerado "muy poco saludable". Ayer, el indicador había descendido hasta los 124 puntos, dentro de una categoría que todavía podía representar riesgos para los grupos más sensibles.
La situación puso a las autoridades en alerta y obligó a seguir de cerca la evolución del humo de cara a la final. Sin embargo, no hubo hasta ahora una confirmación oficial de que el partido entre Argentina y España estuviera en riesgo de suspensión. El encuentro está previsto para este domingo en el MetLife Stadium, en East Rutherford, Nueva Jersey.
La tormenta que este sábado afecta a la región podría convertirse en una aliada. Los pronósticos ya anticipaban la llegada de lluvias y tormentas durante el fin de semana, un cambio en las condiciones meteorológicas que puede favorecer la dispersión del humo acumulado sobre la región y mejorar progresivamente la calidad del aire.
La lluvia, sin embargo, abre otro interrogante. Miles de hinchas tenían previsto reunirse este sábado en distintos puntos de Manhattan para protagonizar los últimos banderazos antes de la final.
La primera convocatoria está prevista para las 15 frente a la estatua del general José de San Martín en Central Park. Más tarde, el epicentro de los festejos se trasladaría a Times Square, donde se espera una concentración más numerosa de argentinos entre las pantallas gigantes y los carteles luminosos de uno de los puntos más emblemáticos de Nueva York.
El diluvio que cae sobre la ciudad obliga ahora a seguir minuto a minuto qué ocurrirá con esas convocatorias. Después de varios días en los que la preocupación estuvo puesta en el humo que llegaba desde Canadá, el tiempo vuelve a convertirse en protagonista de una previa que promete teñir de celeste y blanco algunos de los lugares más reconocibles de Manhattan.
















