Eduardo Longoni, el fotógrafo de “La Mano de Dios”, con LA GACETA: “Maradona salió del Azteca convertido en mito”

A 40 años de la histórica foto del gol de Diego ante Inglaterra, el reportero gráfico recordó cómo capturó una de las imágenes más famosas de la historia del fútbol.

Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • El fotógrafo Eduardo Longoni recordó para LA GACETA cómo capturó el gol de Maradona con la mano contra Inglaterra en México 1986, una imagen que inmortalizó un hito mundial.
  • Longoni capturó la toma analógica en blanco y negro casi por azar, revelando el rollo en el Estadio Azteca sin saber en el momento que había congelado una jugada histórica.
  • A cuatro décadas del hecho y ante un nuevo Argentina-Inglaterra en 2026, la foto trasciende lo deportivo como un símbolo político de rebeldía que consagró el mito de Maradona.
Resumen generado con IA

Eduardo Longoni no solo vio la “Mano de Dios”. La congeló para siempre. Aquel 22 de junio de 1986, en el Estadio Azteca, cuando Diego Maradona saltó más alto que Peter Shilton y convirtió el primer gol de Argentina ante Inglaterra por los cuartos de final del Mundial de México, un disparo de su cámara inmortalizó un instante que trascendió al fútbol.

A cuatro décadas de aquella imagen, el reconocido fotógrafo recordó en diálogo con LA GACETA cómo vivió ese momento y confesó que, a diferencia de lo que ocurre hoy, cuando espera con ansiedad el partido entre Argentina e Inglaterra, en aquel entonces estaba concentrado en su trabajo.

“Estoy más nervioso que nunca. Tengo nostalgia de cuando iba a los mundiales porque ahí estaba mucho más tranquilo, pendiente de mi cámara, de los lentes, del laboratorio cuando era analógico. Ahora me desperté a las 8 de la mañana y doy vueltas por mi casa sin saber qué hacer hasta las 4 de la tarde”, contó Longoni.

En 1986, trabajaba de manera independiente y colaboraba con Noticias Argentinas. La fotografía que tomó en blanco y negro recorrió redacciones de diarios argentinos y agencias internacionales, en una época en la que la mayoría de las publicaciones todavía no utilizaban imágenes a color.

“Cuando hice la foto no le di la importancia que después tuvo. Para mí era una foto que podrían haber hecho otros fotógrafos”, explicó. Sin embargo, con el paso del tiempo comprendió que una combinación de técnica, intuición y azar había colocado su cámara en el lugar exacto.

Longoni recordó que no tenía una buena ubicación en el campo de juego. Estaba cerca del palo izquierdo del arquero inglés y una parte de la cancha quedaba tapada por la red. El primer tiempo había sido parejo y necesitaba una imagen que justificara su trabajo.

“Estaba desesperado por tener alguna foto. Tomé la foto de una escena donde la mayoría de los fotógrafos bajaba la cámara porque era obvio que Peter Shilton iba a agarrar la pelota. Pero con mi ojo en el visor vi una sombra que se levantó. Esa sombra era Maradona. Apreté el disparador y solo vi esa foto”, relató.

El fotógrafo explicó que en aquella época no existía la posibilidad de revisar las imágenes al instante. La foto recién apareció cuando reveló el rollo dentro del propio Estadio Azteca.

“Las cámaras reflex de ese momento hacían que en el milisegundo en que disparabas se levantara un espejo. Entonces los fotógrafos de la época analógica tenemos fotos de instantes que no vimos. Yo no vi esa foto hasta que revelé el rollo”.

Maradona se dispone a tocar la pelota con la mano para superar a Peter Shilton. Eduardo Longoni Maradona se dispone a tocar la pelota con la mano para superar a Peter Shilton. Eduardo Longoni

“Maradona entró al Azteca siendo el mejor del mundo y salió convertido en mito”

La repercusión de la imagen no fue inmediata. Sin internet ni redes sociales, la fotografía comenzó a ganar importancia con el paso de los años.

“Esa noche me fui a cenar con mis amigos porque no sabía si la foto era única, si era una de dos, una de tres o si la tenían muchos fotógrafos”, recordó.

Para Longoni, aquel partido marcó un antes y un después en la historia del fútbol. “Mi sensación es que Maradona entró al Estadio Azteca aquella tarde siendo el mejor jugador del mundo y salió convertido en mito”.

El fotógrafo destacó que en apenas minutos Diego había protagonizado dos de los goles más recordados de todos los mundiales: el primero, cargado de polémica, y el segundo, considerado por muchos como el mejor de la historia.

“Hizo un gol con la mano ante Inglaterra después de la Guerra de Malvinas y después hizo el gol más maravilloso de la historia del fútbol. En cinco minutos quedó puesto en un lugar de deidad. Muchos hablan de Dios en Maradona y de la Mano de Dios”, señaló.

Una foto con una carga política

Con el tiempo, Longoni entendió que aquella imagen no era solamente deportiva. Un historiador mexicano que estudió su obra vinculó la fotografía con la dimensión política del personaje. “Me dijo que la foto de la Mano de Dios era una foto eminentemente política porque era el acto de rebeldía del jugador más rebelde de la historia del fútbol. Y la verdad es que tenía razón”, contó.

Para el fotógrafo, la imagen representa mucho más que un gol. “La sacaba del ámbito puramente deportivo para devolverla a un campo político, que era lo que a mí siempre me había interesado de la fotografía”, explicó.

Longoni también recordó que la rivalidad entre Argentina e Inglaterra tiene una historia atravesada por la Guerra de Malvinas, aunque remarcó que el fútbol no puede confundirse con un conflicto bélico.

“Es un partido de fútbol y nada más, pero también es nada menos que un partido de fútbol contra Inglaterra. Hay sentimientos cruzados. No queremos perder contra Inglaterra”, sostuvo.

El encuentro con Maradona

Al día siguiente del partido, Longoni llevó la fotografía original a la concentración argentina. Allí se encontró con Maradona, quien ya había bautizado la jugada como “la Mano de Dios”.

“Esperé que se fueran todos y le regalé el original, la copia que había hecho en las entrañas del Estadio Azteca. Él me miró con una sonrisa, se dio media vuelta y entró al pasillo de la concentración”, recordó entre risas.

Años después, en 2016, volvió a encontrarse con Diego en un homenaje televisivo y el propio Maradona reconoció la fotografía. “Me dijo: ‘Fue la foto que me mandó en cana’”, contó Longoni.

Sin embargo, el fotógrafo defendió la jugada desde la lógica del fútbol. “Cuando escucho decir que fue trampa, mi sensación es que el VAR desnaturaliza el fútbol. El fútbol está hecho de pequeños engaños. ¿Qué es una gambeta sino un engaño? Vas para un lado y salís para otro. Esto fue una picardía”, analizó.

La espera antes de otro Argentina-Inglaterra

Con la semifinal del Mundial 2026 por delante, Longoni volvió a sentir la misma tensión que millones de argentinos. Aunque coincidió con Lionel Scaloni en separar el deporte de la historia política, admitió que el rival tiene un peso especial.

“Scaloni hace muy bien en decir que esto es fútbol, que se juega con una pelota y no con un fusil. No es una guerra, es un partido que se puede ganar, empatar o perder”, expresó.

Pero agregó: “Todos sabemos que no hubiera sido lo mismo si la semifinal era contra Noruega o cualquier otro país. Es con Inglaterra y hay un sentimiento cruzado”.

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