TEHERÁN, Irán.- El estrecho de Ormuz vuelve a estar cerrado al paso de buques extranjeros, anunció el gobierno de la República Islámica de Irán, que además lanzó misiles y drones contra sus vecinos del Golfo, tras los bombardeos estadounidenses en respuesta a disparos iraníes contra un buque, una nueva escalada que pone en entredicho la tregua.
Las hostilidades ponen de relieve las dificultades para avanzar en las negociaciones para poner fin de forma definitiva al conflicto y resaltan además que el tema del estrecho de Ormuz emerge como un punto crítico para alcanzar un acuerdo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró la semana pasada que el alto al fuego “terminó” debido a los ataques iraníes contra buques en esta vía estratégica.
El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) afirmó que lanzó cerca de 140 ataques contra Irán y más tarde, Trump afirmó a la cadena CNN que su país golpeó “muy duro” a Irán.
En respuesta a los ataques, los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la república islámica, anunciaron el cierre del estrecho de Ormuz e Irán lanzó una andanada de bombardeos contra países del Golfo aliados de Estados Unidos.
“El estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta nuevo aviso y hasta el fin de las intervenciones estadounidenses en esta región”, informaron los Guardianes. Medios iraníes informaron durante la jornada de explosiones en el sur del país, en Bandar Abás, Sirik y la isla de Qeshm, así como en la provincia de Juzestán, fronteriza con Irak. También reportaron la muerte de un soldado iraní en la ciudad sureña de Jask.
Más tarde, una andanada de proyectiles volvió a golpear la isla de Qeshm, una posición estratégica en el estrecho de Ormuz. Además, los medios iraníes reportaron que un empleado de telecomunicaciones murió en el sur de la provincia de Hormozgán, en el litoral norte del estrecho.
El control del estrecho de Ormuz se ha convertido en una baza clave para Irán, y Mohsen Rezai, asesor militar del líder supremo iraní, afirmó que “este paso estratégico es más importante que decenas de bombas atómicas”, en referencia al programa nuclear.
Más tarde, el ejército estadounidense desmintió a los Guardianes de la Revolución y afirmó que el tráfico fluye por el estrecho de Ormuz y que “Irán no controla” este paso.
El jefe de la diplomacia pakistaní y mediador en el conflicto, Ishaq Dar, instó a las partes a la “desescalada” y a la moderación y el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, instó a que se “reanuden urgentemente las negociaciones” de paz.
Estados Unidos e Irán firmaron el 17 de junio un protocolo de acuerdo en el que se dieron 60 días de tregua para negociar el fin de la guerra, desatada el 28 de febrero por un ataque de Israel y Estados Unidos contra Irán. Casi un mes después, Estados Unidos bombardeó Irán en la noche del martes y de nuevo el miércoles, tras responsabilizar a Teherán de ataques contra buques comerciales en la zona. En represalia, Irán atacó varios objetivos en el Golfo.
“Ruta no autorizada”
Tras el último embate de Estados Unidos contra Irán, Kuwait, Baréin y Emiratos Árabes Unidos informaron de ataques contra su territorio, y se escucharon explosiones en Qatar.
Autoridades qataríes confirmaron haber interceptado misiles y se reportaron tres heridos, mientras que Teherán declaró haber apuntado contra una base aérea estadounidense en el emirato “en respuesta a los ataques continuos” de Washington.
Los Guardianes de la Revolución reivindicaron además un inusual ataque contra Omán, afirmando haber destruido bases de apoyo logístico de los portaaviones estadounidenses en el puerto de Duqm, según la agencia IRIB.
También Jordania indicó haber sido blanco este domingo de tres misiles iraníes que no causaron daños y en Kuwait las autoridades informaron que tres puestos fronterizos y una plataforma petrolífera fueron atacados, sin atribuir la responsabilidad.









