Fin de una era industrial: cierra la última fábrica de zapatillas Nike en la Argentina
El Grupo Dass anunció el cese definitivo de actividades en su planta de Eldorado, Misiones. Los últimos 150 trabajadores serán despedidos y la marca pasará a abastecer el mercado local con productos importados desde Brasil.
Resumen para apurados
- Grupo Dass cerrará la última fábrica de calzado Nike en Eldorado, Misiones, entre el 17 y 24 de julio debido a la pérdida de competitividad por la apertura comercial.
- El cese despedirá a 150 operarios, culminando un declive desde un pico de 1.700 trabajadores. La empresa abastecerá el mercado argentino importando calzado desde Brasil.
- El cierre consolida un modelo de importación directa y marca la pérdida definitiva de capacidad técnica local en un sector que registró una caída del 30,9% interanual.
La industria manufacturera argentina sufrió un duro revés con el cierre de la planta de calzado del Grupo Dass en Eldorado, Misiones. La fábrica, que representaba el último bastión de producción local para la marca Nike, apagará sus máquinas entre el 17 y el 24 de julio.
Esta decisión no solo implica el despido de los 150 operarios que aún prestaban funciones, sino que marca el retiro definitivo de la fabricación propia de la empresa brasileña en territorio nacional, tras casi dos décadas de operación.
El fin de la producción local y el impacto en el empleo
El cierre de la planta misionera respondió a una decisión estratégica de la compañía, que busca optimizar costos al abastecer el mercado argentino desde sus ocho centros de producción en Brasil.
Según fuentes de la empresa, la falta de pedidos y el nuevo escenario de apertura comercial hicieron que la fabricación local perdiera competitividad. Aunque Dass aseguró que abonará el 100% de las indemnizaciones, el golpe social en Eldorado es profundo, ya que la fábrica fue, durante años, el principal motor económico de la zona.
Pese al cese de la actividad industrial, el grupo mantendrá una estructura mínima en el país dedicada exclusivamente a la logística y comercialización. Las oficinas en Buenos Aires y los depósitos en Coronel Suárez y Cañuelas seguirán operativos, pero su función se limitará a distribuir calzado importado de marcas como Fila, Umbro y Asics, dejando atrás el modelo de "sustitución de importaciones" que había impulsado su crecimiento años atrás.
Del pico de 1.700 operarios al silencio de las máquinas
La caída de la planta de Eldorado fue el capítulo final de un proceso de retracción que comenzó con fuerza en 2025. En su momento de mayor esplendor, el establecimiento llegó a emplear a 1.700 trabajadores y proyectaba una producción de 2,5 millones de pares de zapatillas anuales.
Sin embargo, el cambio en las condiciones macroeconómicas inició una sangría de puestos de trabajo que resultó irreversible.
El historial de recortes fue contundente. En enero de 2025, Dass cerró su planta en Coronel Suárez (donde fabricaba para Adidas), dejando a 360 personas en la calle. Meses después, en la propia Eldorado, se desvinculó a otros 164 empleados, seguidos por 43 despidos adicionales a comienzos de 2026.
El sindicato del calzado (Uticra) había advertido que la producción estaba garantizada solo hasta junio de este año, confirmando que el cierre definitivo era una amenaza latente ante la falta de nuevos contratos de fabricación.
El paso de la fabricación a la importación directa
El caso de Dass es un reflejo de la crisis estructural que atraviesa el sector del calzado en Argentina. Según datos del Indec, la fabricación de este rubro cayó un 30,9% interanual hacia finales de 2025, afectada por el desplome del consumo interno y la eliminación de barreras para el ingreso de productos terminados.
Para las multinacionales, hoy resulta más rentable centralizar la producción en escalas mayores -como las que ofrece Brasil- y utilizar a la Argentina meramente como un punto de venta.
Desde Uticra calificaron la situación como una "catástrofe" para la industria nacional al señalar que la pérdida de capacidad técnica y mano de obra calificada será muy difícil de recuperar. Con el fin de la producción de Nike en Eldorado, la Argentina pierde no solo puestos de trabajo, sino también conocimiento industrial, consolidando un modelo donde el calzado deportivo de alta gama vuelve a ser un producto netamente importado.









