Resumen para apurados
- Expertos en seguridad advierten en Argentina sobre una nueva estafa telefónica donde delincuentes suplantan a operadoras para robar cuentas de WhatsApp y estafar a contactos.
- Los delincuentes llaman alegando errores en la línea telefónica y solicitan un código de verificación enviado por SMS, con el cual logran el acceso remoto y total a la cuenta.
- Este caso resalta la necesidad de aumentar la prevención digital. Especialistas recomiendan no compartir códigos y guardar toda evidencia digital para facilitar denuncias.
Hablar de prevención en materia de estafas virtuales resulta fundamental ante el avance a pasos agigantados de las nuevas modalidades delictivas. En poco tiempo aparecieron estrategias de todo tipo que aceleraron las alertas dirigidas a usuarios de bancos, billeteras digitales, correos electrónicos y servicios postales. En este escenario, las empresas de telefonía móvil también quedaron involucradas dentro de las recientes advertencias de seguridad digital.
Catalogada como “la estafa telefónica de la semana”, el periodista Federico Wiemeyer, especializado en tecnología, detalló el funcionamiento de esta nueva maniobra. El engaño permite a los ciberdelincuentes tomar el control absoluto de las aplicaciones y cuentas de mensajería de las víctimas, para luego ejecutar extorsiones y fraudes económicos dirigidos a su red de contactos.
Cuidado con el anzuelo de las compañías telefónicas
La estrategia que describe Wiemeyer comienza con una comunicación telefónica en nombre de compañías del sector, entre las que aparecen marcas como Personal, Claro o Movistar. Al concretarse el contacto, los delincuentes solicitan corroborar los datos de la línea, la cual ya conocen previamente para efectuar el llamado, y notifican al usuario que el número se encuentra registrado bajo una identidad y un modelo de celular que no coinciden con los reales de la víctima.
Este punto de confusión funciona como el detonante del fraude. Ante la advertencia del usuario sobre el error en la titularidad y en el modelo de su dispositivo, los timadores se muestran sumamente amables y ofrecen solucionar el problema de manera inmediata. En ese instante, avisan sobre el envío de un código de verificación que debe ser ratificado durante la comunicación, momento exacto en el que los ciberdelincuentes logran el acceso remoto a la cuenta de WhatsApp de la persona afectada.
Alerta por líneas dadas de baja
En paralelo, otra modalidad similar se realiza con la misma llamada. Sin embargo, los ciberdelincuentes advierten que la línea está dada de baja y que caduca de inmediato. De nuevo, se muestran cordiales y ofrecen solucionarlo. Para ello, envían de nuevo el código que se debe reenviar. Allí los atacantes también logran ingresar al WhatsApp y comienzan las estafas económicas a todos los contactos. En caso de detectar una actividad irregular o recibir un llamado sospechoso, la comunicación con el 911 debe ser inmediata, o bien radicarse la denuncia en la comisaría más cercana.
Si la estafa ya se concretó, la recomendación de los peritos informáticos es no borrar ningún elemento: se deben resguardar todos los mensajes de texto, chats de WhatsApp, correos electrónicos, comprobantes de transferencias y perfiles de redes sociales involucrados. Toda la evidencia digital es una pieza clave para que la justicia pueda rastrear a los ciberdelincuentes.










