“¡Hey, they’re walking down the street”. La advertencia en inglés, con amabilidad y naturalidad, la hizo un holandés a los enviados especiales de LA GACETA al Mundial de fútbol, Bruno Farano y Matías Auad, quienes, según contaron en la crónica “Qué puede aprender Tucumán de Kansas City: las lecciones que dejó la ciudad anfitriona del Mundial”, venían caminando por la calle, junto al cordón de la vereda.
“Ey, están caminando por la calle”, les hizo notar el europeo. Luego, los tucumanos subieron a la acera para continuar su curso.
En esa misma crónica comentaron que “en cada parada hay información muy clara sobre el recorrido y pantallas LED que indican cuánto falta para que llegue el próximo tranvía (gratuito en Kansas City) y cuánto demorará hasta la siguiente estación. Son detalles que facilitan muchísimo el uso del transporte público”. Los periodistas contaron también que toda la señalética vial, las pantallas y las paradas se encuentran en perfecto estado.
La nota apunta a subrayar un contraste cultural y cívico palmario entre los ciudadanos estadounidenses y europeos, en este caso, y los argentinos, o tucumanos en particular.
Atrapado por la cámara
El domingo 21 de junio, a las 8, un hombre, captado por la cámara de un vecino, fue descubierto rompiendo con su casco una pantalla LED de una parada de colectivos, en San Lorenzo al 500, en barrio Sur de la Capital.
En el video se ve que al hombre se le detiene la moto, aparentemente por un desperfecto, desciende y descarga su bronca contra la pantalla, que quedó destruida.
Con esta prueba fílmica, el secretario de Ordenamiento y Convivencia del municipio, Javier González, realizó una denuncia penal contra el vándalo. Tras ser identificado, la Justicia allanó su domicilio, donde se encontró el vehículo de la filmación, y quedó imputado.
“No puedo decir demasiado, porque la causa se encuentra en manos de la Justicia, y la investigación está a cargo del fiscal Daniel Sosa Piñero”, detalló González a LA GACETA. “Son varias las carátulas posibles, pero si se lo imputa por daño agravado podrían dictarle la prisión preventiva, obligarlo a reparar el daño, además de penas que van desde tres meses a cuatro años de prisión”, explicó el funcionario.
González contó que en reiteradas oportunidades se remitieron casos similares al ámbito judicial pero que no prosperaron. “Este caso es distinto y vemos que la Justicia está avanzando. Si esto se mantiene comenzaríamos a realizar más denuncias para que se empiece a castigar a los que destruyen los bienes públicos”, adelantó.
Millones de pesos
González se lamentó de que el vandalismo sea un mal endémico entre los tucumanos y citó varios ejemplos recientes, como la parada de ómnibus destrozada en avenida Independencia y Pellegrini, frente a la Quinta Agronómica, o la que está en Muñecas, en plaza Urquiza, o la escultura del vendedor de cubanitos, entre muchos otros actos destructivos.
Estas paradas nuevas que está instalando el municipio le cuestan al vecino entre 10 y 12 millones de pesos.
Para generar conciencia contra el vandalismo, que incluye varias formas, entre ellas los grafitis, la Municipalidad lanzó una campaña en redes sociales en las que resalta: “¿Rayás los muebles de tu casa porque sí? Entonces, ¿por qué hacerlo en la ciudad? El arte se expresa de mil formas, pero este no es el lugar. Desde el municipio trabajamos para crear una ciudad más cómoda y segura. El mobiliario urbano es tuyo, es de todos. Cuidalo”.










