Resumen para apurados
- Especialistas en salud recomiendan vacunarse y ventilar ambientes este invierno en Argentina para evitar el contagio de virus respiratorios ante las bajas temperaturas.
- El aire seco y la permanencia en espacios cerrados sin ventilación adecuada durante el invierno facilitan que los virus floten más tiempo, acelerando los contagios masivos.
- Mantener la higiene, usar barbijo y aislarse al enfermar será clave para reducir las internaciones y mitigar el impacto de las enfermedades respiratorias esta temporada.
Transitar el invierno puede convertirse en una constante maniobra para esquivar infecciones respiratorias, donde es posible sentir que la amenaza se encuentra en cada espacio, actividad y hasta persona que frecuentamos. Pero la paranoia no es precisamente la solución sino más bien las acciones que permiten reducir los riesgos al mínimo y los expertos tienen algunas recomendaciones.
El menú es extenso. Las Infecciones Respiratorias Agudas (IRAs) varían entre el resfriado común, causado por diversos microorganismos (conocidos como rinovirus) hasta la faringitis, bronquitis, la gripe, el Covid-19 y la neumonía, las cuales se presentan como amenazas con el clima más frío y la modificación de las rutinas diarias. Pero los especialistas tienen guías que, si bien no pueden garantizar una buena salud durante toda la época fría, pueden ayudar a reducir probabilidades así como sobrellevar la dolencia si es que los esfuerzos fallan y esta llega.
Los factores que aceleran los contagios en invierno
La médica de urgencias y profesora clínica de la Universidad de George Washington, Leana Wen explicó en primer lugar por qué se produce una mayor incidencia de los virus respiratorios en invierno. Se trata de una combinación de factores que van desde nuestras rutinas hasta las condiciones del ambiente.
“El clima frío hace que la gente pase más tiempo en interiores y en mayor proximidad. Las ventanas se cierran, la ventilación se reduce y las personas se reúnen en la escuela, en el trabajo y durante las vacaciones”, explicó Wen a CNN. A la vez, está el factor del entorno propicio, ya que “el aire seco favorece la supervivencia de los virus respiratorios en la atmósfera durante más tiempo. Diversos estudios demostraron que algunas partículas virales permanecen suspendidas y conservan su capacidad infecciosa durante lapsos más prolongados cuando la humedad es baja, algo habitual en los meses invernales”, detalló la especialista.
A esto se suma la circulación y el contacto entre la población en estaciones y terminales, así como en el transporte público. “Aeropuertos, aviones, autobuses y reuniones familiares congregan a un gran número de individuos de distintos lugares. Si los virus están circulando, los viajes y los recesos pueden acelerar la transmisión, sobre todo cuando los asistentes van a diversos eventos sin saber que son contagiosos”, añadió la experta.
Vacuna, higiene y protección en espacios compartidos
En un panorama complejo la solución más efectiva y conocida es la inmunización. Esta herramienta puede reducir la gravedad de la patología. Recibir las dosis contra la gripe, la versión actualizada contra el COVID-19 y la vacuna contra el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) (para las personas elegibles) ayuda a reducir el riesgo de hospitalización y complicaciones graves.
La higiene de manos también es fundamental. Según Wen es recomendable lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos, especialmente después de usar espacios públicos compartidos, toser o estornudar y antes de comer. Higienizarse ayuda a prevenir la transmisión de virus de las superficies a la boca, la nariz o los ojos. Cuando no se dispone de ambos elementos, un desinfectante a base de alcohol es una buena alternativa.
Si te encontrás en lugares concurridos, especialmente en interiores o cerca de personas que tosen o estornudan, un barbijo N95 o equivalente que te quede bien puede brindarte mayor protección. Esta medida es particularmente importante para los grupos de riesgo, como los mayores de 65 años, quienes padecen afecciones crónicas como diabetes o problemas pulmonares o muestran un sistema inmunitario debilitado. Si estás enfermo, usar mascarilla puede ayudar a reducir la probabilidad de que tu círculo se infecte.
Ventilación y responsabilidad
La ventilación también puede ser útil. Abrir las ventanas cuando sea posible, mejorar la circulación del aire con ventiladores o usar un filtro HEPA portátil (filtro de partículas de alta eficiencia) puede diluir los agentes patógenos en el ambiente. Estas estrategias son especialmente útiles al organizar encuentros en interiores. Si el clima lo permite, las citas al aire libre también reducen considerablemente el riesgo de transmisión.
Finalmente, si estás enfermo, quédate en casa. Lamentablemente se debe posponer esa reunión de amigos o ese cumpleaños. Una de las maneras más importantes de reducir la propagación es evitar perjudicar a otros mientras se transita el período de contagiosidad.








