Balotaje presidencial en Perú: en una definición de infarto, Sánchez aventaja a Fujimori

Con cerca del 94% de actas escrutadas, el izquierdista reunía el 50,01% de los votos, frente al 49,9% de la hija del ex presidente.

CERCA. Con una diferencia de menos de 10.000 votos, Sánchez y Fujimori celebran a la vez que piden paciencia.
CERCA. Con una diferencia de menos de 10.000 votos, Sánchez y Fujimori celebran a la vez que piden paciencia.
Hace 3 Hs

Resumen para apurados

  • Roberto Sánchez aventaja por mínimo margen a Keiko Fujimori en el balotaje presidencial del domingo en Perú, en un cierre reñido para definir al próximo mandatario nacional.
  • Con el 94% escrutado, la diferencia es de menos de 10.000 votos. Se deberán definir actas impugnadas en un país polarizado que tuvo ocho presidentes desde el año 2016.
  • El ganador asumirá el 28 de julio con débil legitimidad y un país dividido, lo que lo obligará a tejer alianzas en el Congreso para garantizar la gobernabilidad de Perú.
Resumen generado con IA

LIMA, Perú.- El izquierdista Roberto Sánchez tomaba anoche la delantera en el conteo de votos de la segunda vuelta electoral en Perú y superaba por un pequeño margen a la derechista Keiko Fujimori, en una contienda cuyo final aún es incierto.

Con poco más del 94% de las actas escrutadas, Sánchez reunía el 50,01% de los votos, frente al 49,9% de Fujimori, una diferencia de menos de 10.000 votos, según según los resultados de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).

Para que el balotaje del domingo tenga un ganador, se deberán revisar además actas impugnadas que contienen unos 450.000 votos, lo que puede llevar días. “Estamos muy confiados y optimistas, con tranquilidad para respetar los resultados al 100%”, dijo Sánchez a la prensa. Poco antes, Fujimori también exhortó a la calma. “Tenemos que esperar hasta el final. Lo que corresponde en estos momentos es paciencia y serenidad. Vamos a respetar el resultado sea cual sea”, afirmó.

El balotaje enfrentó a la hija del fallecido ex presidente Alberto Fujimori con el heredero político de Pedro Castillo, preso tras un fallido autogolpe de Estado en 2022.

Es la cuarta vez que Fujimori compite por la presidencia, en tanto que para Sánchez es su primera postulación. Muchos votantes dijeron que esperan que el nuevo gobierno acabe con la criminalidad que azota al país y la turbulencia política que hizo que Perú tuviera ocho presidentes desde 2016.

“Es un empate técnico. Es un resultado que se puede revertir en las siguientes horas, no se está hablando todavía de ganador o ganadora”, aseguró a la AFP el especialista en temas electorales José Tello.

Festejos en dos lados

Fujimori, una administradora de empresas de 51 años, apeló al legado ambivalente de su padre, quien estabilizó la economía y derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad.

“Estoy alegre porque sé que va a hacer un buen gobierno. ¿Por qué? Porque ella quiere limpiar la imagen de su padre”, aseguró Gladys Silva, un ama de casa de 56 años, durante el festejo anticipado del domingo.

Sánchez, de 57 años, congresista y ex ministro de Castillo, reivindicó al ex presidente. En señal de lealtad, lleva el sombrero campesino que él le regaló, prometió indultarlo, y lo visitó el domingo en la cárcel.

“Queremos un cambio porque estamos cansados de la corrupción, del fujimorismo que maneja al país como su chacra (hacienda)”, dijo Marlene Veramendi, de 46 años, en la otra celebración por adelantado.

La votación, a la que estuvieron convocados 27 millones de electores, transcurrió sin incidentes a diferencia de la caótica primera ronda de abril.

“Débil legitimidad”

Keiko, como llaman a Fujimori, prometió “orden” y prosperidad, y advirtió del “peligro del comunismo”.

Sánchez moderó su discurso de “cambio radical”, se distanció de los ultranacionalistas, y dijo que quiere una relación “respetuosa” con Washington.

El izquierdista acusa a Fujimori de ser parte de la “dictadura” del poderoso Congreso -donde ella tiene mucha influencia- que derriba presidentes.

Sin afectar el balotaje, un juez envió a juicio a Sánchez por presuntas anomalías financieras en su partido. Si gana tendría inmunidad, pero quedaría vulnerable ante un parlamento inclinado a la derecha.

“El ganador tendrá a la mitad del país en contra y una débil legitimidad” por lo que, sin mayoría legislativa, deberá “construir una coalición para gobernar”, dijo el politólogo Paulo Vilca.

El 28 de julio el vencedor sustituirá al presidente interino José María Balcázar para un mandato de cinco años.

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