Resumen para apurados
- El líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Carlos 'Indio' Solari, falleció a los 77 años en Argentina, generando gran conmoción por su batalla contra el Parkinson.
- Diagnosticado en 2016, Solari describió el Parkinson como una afección muy invalidante que le causaba fuertes contracturas. Mitigaba el dolor mediante la escritura y la pintura.
- El deceso de Solari marca el fin de una era en el rock argentino y revaloriza su legado como una leyenda artística que nunca dejó de crear a pesar de sus limitaciones físicas.
La muerte de Carlos Alberto 'Indio' Solari, a los 77 años, generó una profunda conmoción en todo el país. Considerado una de las figuras más influyentes de la historia del rock argentino, el exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota dejó una huella imborrable en varias generaciones de seguidores.
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, volvieron a cobrar relevancia algunas de las entrevistas en las que el artista habló abiertamente sobre la enfermedad que padecía desde hacía años: el Parkinson, una afección neurodegenerativa que impactó progresivamente en su calidad de vida.
La enfermedad que padecía el Indio Solari
El músico había revelado públicamente en 2016 que sufría Parkinson, una enfermedad crónica que afecta el sistema nervioso y provoca alteraciones en el movimiento, la coordinación y el control muscular.
Aunque durante mucho tiempo mantuvo un perfil bajo respecto de su estado de salud, en distintas entrevistas explicó cómo convivía con el diagnóstico y los desafíos que implicaba en su vida cotidiana.
En una conversación con el periodista español Mariskal Romero para Rock FM, Solari describió con crudeza el avance de la enfermedad.
"Es una enfermedad muy jodida, muy invalidante, voy camino a eso. Se nota la progresión, el éxito que va teniendo el profesor Parkinson con mi vida", expresó.
"No es sopita, es una enfermedad jodida"
Lejos de minimizar su situación, el cantante explicó que los síntomas que más sufría no eran los temblores, generalmente asociados al Parkinson, sino fuertes contracturas musculares.
"A mí no se me da por temblar, me agarra como una contractura que quedo como un enano de yeso", relató con sinceridad.
Además, destacó que contaba con tratamientos y recursos médicos que le permitían mantener cierta estabilidad, algo que, según reconoció, no está al alcance de todos los pacientes.
"Tengo la posibilidad de hacerme un tratamiento que me mantiene", señaló, al tiempo que reflexionó sobre las dificultades que enfrentan otras personas con la misma enfermedad.
Cómo impactaba el Parkinson en su vida diaria
Durante la entrevista, Solari explicó que encontraba refugio en actividades creativas como la pintura y la escritura para sobrellevar el dolor físico.
"Estoy pintando, escribiendo y mucho, porque es la manera de apartarme del dolor permanente de esas contracturas que el cuerpo tiene", contó.
Sin embargo, reconoció que los momentos de descanso eran los más difíciles.
"Cuando dejo de hacerlas, en los horarios de descanso, se viene el golpe. No es sopita, es una enfermedad jodida", afirmó.
A pesar de las limitaciones, el artista aseguraba que el Parkinson todavía no le impedía desarrollar las actividades que más disfrutaba.
"Por el momento no me impide en absoluto hacer lo que a mí me interesa, me gusta y lo que decidí hacer hace 40 o 50 años", sostuvo.
El legado de una leyenda del rock argentino
Nacido en Paraná y criado artísticamente en La Plata, el Indio Solari construyó una carrera única dentro de la música argentina. Con Los Redonditos de Ricota primero y luego junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, protagonizó algunos de los recitales más multitudinarios de la historia del país.
Su fallecimiento marca el final de una era para el rock nacional, pero también revaloriza el legado de un artista que nunca dejó de crear, incluso mientras enfrentaba una enfermedad que él mismo definió como "muy invalidante".








