Mediante un conversatorio, se instó a innovar en materia educativa

Alfredo Vota, funcionario de Educación de la Nación, instó a la docencia tucumana a ir por el cambio.

DIFERENCIA. Según Vota, una mejora perfecciona lo existente, mientras que la innovación implica un cambio estructural acotado.
DIFERENCIA. Según Vota, una mejora perfecciona lo existente, mientras que la innovación implica un cambio estructural acotado.
Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • Alfredo Vota instó a docentes en Tucumán a innovar en las aulas para adaptar la educación a la realidad actual, durante un congreso provincial realizado el 1 de junio de 2026.
  • En el encuentro, Vota diferenció mejora, innovación y transformación, planteando el uso de inteligencia artificial y cuatro ejes clave para superar la resistencia al cambio.
  • Se busca que las instituciones reconozcan sus fallas y que la adopción de nuevas prácticas por un 15% de innovadores impulse un cambio cultural sostenible en la educación.
Resumen generado con IA

El subsecretario de Políticas e Innovación Educativa de la Nación, Alfredo Vota, planteó ayer en Tucumán que innovar no es una opción sino una necesidad inherente a la condición humana y, por extensión, a la escuela contemporánea. Lo hizo durante una conferencia que pronunció en el Salón Bolívar del hotel Catalinas, ante la ministra de Educación provincial, Susana Montaldo, supervisores, directores y docentes de toda la provincia, en el marco del 2° Congreso Provincial de Alfabetización, Innovación y Vínculos.

“El cambio humano es exponencial, como siempre fue”, afirmó Voto, y trazó una analogía que atravesó su exposición: del mismo modo en que resulta imposible quedarse en el vientre materno más allá del tiempo natural, aferrarse a estructuras escolares que ya no responden a la realidad equivale a perder la vida institucional. Apoyándose en un verso de Fernando Pessoa, subrayó que “llegó un momento en que es necesario abandonar las ropas usadas, que ya tienen la forma de nuestro cuerpo, y olvidar los caminos que nos llevan siempre a los mismos lugares”.

Antes de desarrollar su propuesta, Voto dejó en claro tres puntos de partida. Primero: nadie conoce mejor las escuelas que quienes trabajan en ellas. Segundo: la transformación no ocurre sin los docentes, pero tampoco puede lograrse en soledad. Tercero: gestionar ese proceso es complejo, aunque las soluciones concretas puedan ser simples. “Andar en bicicleta es fácil -ilustró-, pero explicarle a alguien cómo hacerlo desde cero resulta un universo.”

Un núcleo de la conferencia fue la distinción entre mejorar, innovar y transformar. Según Vota, una mejora perfecciona lo existente sin alterar las estructuras del sistema -como el actual proceso de alfabetización-, mientras que la innovación implica un cambio estructural acotado, la transformación es un cambio estructural de alcance sistémico. “Incorporar inteligencia artificial en el aula es innovación, porque no se venía haciendo; y como cualquier tecnología, tiene peligros, y quizá porque sus ventajas son más rápidas, sus peligros son más dramáticos. Pero la solución no es negarla, sino repensar cómo se usa, poner de vuelta al ser humano en el centro del problema, y no al revés”.

Para explicar por qué cuesta tanto innovar, Voto recurrió al mito de Sísifo: el personaje condenado a subir eternamente una roca hasta la cima de una montaña sin cruzarla al otro lado. “¿Por qué no la pasa?”, preguntó retóricamente. “Porque se creyó lo que le dijeron que era su tarea”. Y trazó el paralelo con quienes repiten prácticas sin preguntarse si funcionan, escudados en frases como “acá siempre se hizo así” o “ya lo hacemos”, a las que llamó “armas mortales de la resistencia al cambio”. Frente a esa resistencia, propuso una mirada artística sobre la realidad escolar: no negarla ni evadirla, sino transformarla. “El rebelde no niega la historia que lo rodea, pero la mira como un artista. ¿Cómo la puedo embellecer?”, dijo.

En términos propositivos, Vota organizó la transformación en cuatro ejes: organización institucional, diseño curricular y enseñanza, desarrollo profesional docente y acompañamiento a las trayectorias de los alumnos. En cada uno identificó niveles de cambio posibles e insistió en que no todo puede hacerse a la vez. “El mundo se cambia de a una cosa por vez”, sostuvo, y puso como ejemplo la figura de Teresa de Calcuta, que comenzó ayudando a morir a una sola persona antes de construir la Casa del Buen Morir.

Al cierre, planteó que toda innovación real empieza por reconocer los propios puntos de dolor institucional. “Hasta que uno no asume que algo no está saliendo bien, no hay innovación posible”, señaló. Y describió la curva de adopción del cambio: basta con convencer al 15% visionario de una institución para luego atraer al segmento pragmático y superar el umbral del 50%, a partir del cual la innovación se instala como cultura. “Una vez que tenemos la mitad, ya está. Después se hace solo”, manifestó, ya sobre el epílogo de su alocución.

Disertación: el juego de la matemática

A las 10.30, en los salones salones Alberdi y  Bolívar, del hotel Catalinas, habrá una conferencia de Laura Pezzatti, reconocida matemática, especialista en didáctica y formación docente. Disertará sobre “Jugar el juego completo de la matemática”. Antes, a las 9.40, habrá una mesa panel de buenas prácticas docentes en habilidades socioemocionales.

Fundación Leer: comprender para aprender

En el hotel Catalinas, a las 14.30 se hará la conferencia “Comprender para aprender: enseñanza explícita y enfoque equilibrado en alfabetización inicial”, a cargo de Agustina Miranda, doctora en Lingüística e investigadora argentina especializada en alfabetización inicial y comprensión lectora, reconocida por su labor técnica en el área de Educación de la Fundación Leer.

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