Líbano afirmó ayer que Hezbollah aceptó una propuesta estadounidense para dejar de atacar a Israel a cambio de que este país detenga su ofensiva en Beirut, poco después de que el presidente estadounidense declarara haber mantenido “una muy buena llamada” con el grupo islamista.
Según el acuerdo, “los ataques israelíes contra Dahiyeh cesarían a cambio de que Hezbollah se abstuviera de lanzar ataques contra Israel”, en referencia a los suburbios del sur de Beirut, que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, amenazó con atacar ayer.
Israel ordenó bombardear este bastión de Hezbollah,, al tiempo que intensificó su ofensiva terrestre en Líbano, donde lleva a cabo su incursión militar más profunda en 26 años.
De Trump
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró ayer que Israel y Hezbollah habían acordado detener los combates, y añadió que las conversaciones con Irán avanzaban “a un ritmo rápido” después de haber parecido en riesgo debido a la ofensiva israelí en Líbano.
Trump dijo en su red Truth Social que había hablado con el primer ministro israelí, y que mantuvo una “muy buena llamada” con representantes del grupo libanés proiraní Hezbollah.
Netanyahu le prometió no enviar tropas a los suburbios del sur de Beirut, como había amenazado anteriormente, mientras que Hezbollah acordó “cesar totalmente el fuego”, según el republicano.
Trump hizo estos comentarios en redes sociales después de que la agencia de noticias iraní Tasnim informara de que Teherán había suspendido el diálogo con los mediadores en protesta por la expansión de la ofensiva de Israel en Líbano contra Hezbollah.
“No habrá tropas yendo a Beirut, y cualquier tropa que estuviera en camino ya ha sido retirada”, escribió Trump después de hablar con Netanyahu. Asimismo, los representantes de Hezbollah “acordaron que cesarán todos los combates; que Israel no los atacará y ellos no atacarán a Israel”, añadió.
Según el medio estadounidense Axios, Trump calificó a Netanyahu de “loco” y lo acusó de poner en peligro las negociaciones de paz con Irán. Más tarde, Trump insistió en que Hezbollah había “acordado dejar de disparar contra Israel y sus soldados. Del mismo modo, Israel acordó dejar de dispararles. Veamos cuánto dura eso; ¡ojalá sea por la eternidad!”, escribió el presidente estadounidense.
Alto el fuego
El anuncio se da antes de la cuarta ronda de negociaciones directas entre Israel y Líbano, el martes y miércoles.
El legislador de Hezbollah Hasan Fadlallah afirmó que la postura del grupo es “clara y estipula un amplio alto el fuego en todo el territorio libanés”, reportó la televisión Al Manar, de Hezbollah.
Pero Hezbollah reivindicó varios ataques contra objetivos israelíes en el sur de Líbano, incluso después del anuncio de Trump.
Igualmente, la agencia estatal libanesa NNA reportó numerosos ataques israelíes en el sur de Líbano, uno de los cuales dañó un hospital en la ciudad de Tiro.
Irán acusó ayer a Israel de cruzar las “líneas rojas” en Líbano y amenazó con abrir “nuevos frentes”, a pesar de la tregua vigente desde el 8 de abril.
También reiteró que cualquier acuerdo con Estados Unidos dependerá precisamente de la implementación de un alto el fuego efectivo en Líbano.
Líbano e Israel acordaron una tregua el 17 de abril, pero nunca llegó a respetarse.
En Nueva York, el Consejo de Seguridad de la ONU inició una reunión ayer para discutir la situación en Líbano.
Periodistas de la AFP vieron a cientos de familias abandonar la periferia sur de Beirut, a pie, en moto o en vehículos.
“Nos fuimos de inmediato”, contó un joven de 24 años que se identificó como Hadi. Las declaraciones israelíes “provocaron un pánico general”, afirmó.
Israel afirma que su ofensiva en Líbano busca “aplastar” al grupo chiita Hezbollah, que como aliado de Irán reabrió las hostilidades el 2 de marzo en solidaridad con Teherán, blanco de la campaña israelí-estadounidense.
“Agresión feroz”
Israel reivindicó la toma de la estratégica fortaleza de Beaufort, lo que Netanyahu calificó como un “un giro decisivo” en las operaciones.
Hezbollah afirmó en un comunicado que combatía a las fuerzas israelíes en los alrededores del castillo, que domina el sur del Líbano y parte del norte de Israel, y que las tropas israelíes habían convertido en base antes de su retirada en el año 2000.
El ejército israelí también bombardeó ayer más de 40 localidades del sur, en particular en Tiro, cerca de un hospital, causando daños y varios heridos, según la Agencia Nacional de Información.
El presidente libanés, Joseph Aoun, denunció una “agresión feroz” por parte de Israel pero aseguró que las negociaciones entre ambos países, a las que se opone Hezbollah, siguen siendo “la única forma de poner fin a la guerra”.
Desde el inicio de la guerra el 2 de marzo más de 3.412 personas han muerto en Líbano y más de un millón han sido desplazadas, según Beirut.
El balance del lado israelí asciende a 26 fallecidos, tras la muerte de otro soldado este lunes. (AFP)







