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Resumen para apurados
- Israel bombardeó más de 200 objetivos de Hezbollah en el Líbano este sábado para neutralizar su capacidad de ataque, en medio de tensiones diplomáticas entre EE.UU. e Irán.
- La ofensiva dejó al menos 10 muertos en el sur libanés. Israel aclaró que la tregua reciente con Irán excluye este frente, intensificando los combates tras meses de hostilidades.
- El avance militar y la falta de consenso en las cumbres de Pakistán y Washington sugieren una escalada regional, mientras Israel exige el desarme total del grupo proiraní.
Israel afirmó haber atacado más de 200 objetivos del grupo Hezbollah en el Líbano en las últimas 24 horas, en medio de las conversaciones que mantienen Estados Unidos e Irán en Pakistán para intentar poner fin a la guerra en Medio Oriente. Según el Ministerio de Salud libanés, al menos 10 personas, entre ellas tres socorristas, murieron este sábado en el sur del país.
De acuerdo con medios estatales, una decena de localidades fueron alcanzadas por bombardeos. Tres de los ataques impactaron en zonas del distrito de Nabatiye, donde murieron un integrante de la Defensa Civil y dos rescatistas del Comité Islámico de Salud, organización afiliada a Hezbollah, que se encuentra en guerra con Israel desde el 2 de marzo.
En un mensaje difundido en X, autoridades israelíes señalaron: “La Fuerza Aérea atacó en las últimas 24 horas más de 200 objetivos de la organización terrorista Hezbollah en el Líbano. Israel continúa atacando infraestructuras de la organización y apoyando las actividades de las fuerzas terrestres que operan en el sur de Líbano. Además, continúa con sus ataques contra lanzadores con el objetivo de frustrar disparos hacia los civiles del Estado de Israel”.
El conflicto se intensificó luego de que Hezbollah se sumara al escenario bélico el 2 de marzo, al lanzar proyectiles contra Israel, en respuesta a los ataques israelo-estadounidenses del 28 de febrero en Irán.
Aunque Estados Unidos e Irán anunciaron una tregua el martes, Israel sostuvo que ese acuerdo no incluye al frente libanés. Desde Teherán, en tanto, insisten en que el alto el fuego debe extenderse también al Líbano para avanzar hacia una desescalada regional.
El miércoles pasado, Israel, que mantiene presencia en parte del sur del Líbano, lanzó una ofensiva que dejó más de 350 muertos y más de 1.200 heridos, con ataques que incluyeron barrios de Beirut. Según el gobierno israelí, ese día fueron abatidos 180 combatientes de Hezbollah.
En ese contexto, la presidencia libanesa confirmó que el martes próximo se desarrollarán conversaciones con Israel en Washington, con el objetivo de abordar este frente del conflicto, que ya dejó más de 1.950 muertos. Sin embargo, el embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter, advirtió que su país no discutirá un alto el fuego con el grupo pro iraní.
Desde el ámbito político libanés, el diputado Hasán Fadlalá rechazó cualquier negociación directa entre el Líbano e Israel, al considerar que implicaría “una violación flagrante” de la Constitución y profundizaría las divisiones internas en un momento crítico para el país.
En la misma línea, el consejero del líder supremo iraní, Ali Akbar Velayati, sostuvo que el primer ministro libanés, Nawaf Salam, “debería saber que ignorar el papel único de la resistencia y del heroico Hezbollah expondrá al Líbano a riesgos de seguridad irreparables”.
Tras la ofensiva del miércoles, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció que instruyó a su gabinete a iniciar negociaciones directas con el Líbano “lo antes posible”, con el objetivo de avanzar en el desarme de Hezbollah y en el establecimiento de relaciones pacíficas entre ambos países, según publicó Times of Israel.
Negociaciones en Pakistán
En paralelo, delegaciones de Estados Unidos e Irán mantienen conversaciones en Pakistán en medio de un clima de desconfianza, tras acusaciones cruzadas por el incumplimiento del alto el fuego.
El vicepresidente estadounidense JD Vance llegó este sábado a una base aérea cercana a Islamabad, acompañado por el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump.
La delegación iraní, que arribó previamente con más de 70 integrantes, está encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, quien expresó cautela al arribar: “Tenemos buenas intenciones pero no confiamos”. También advirtió que la experiencia previa en negociaciones con Estados Unidos estuvo marcada por “fracasos y promesas incumplidas”.
Antes de partir de Washington, Vance también se mostró prudente: “Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, nosotros estamos dispuestos a extender la mano abierta. Si van a intentar jugárnosla, el equipo negociador no será tan receptivo”.
Irán reclama que la tregua se extienda al Líbano y exige el descongelamiento de sus bienes, condiciones que hasta ahora no fueron aceptadas. Estados Unidos, por su parte, demanda la reapertura total del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo que permanece prácticamente bloqueada por Irán en represalia por los ataques del 28 de febrero.
Luego de contactos iniciales con autoridades paquistaníes, ambas delegaciones iniciaron finalmente las conversaciones cara a cara, en un intento por encauzar una salida diplomática a un conflicto que sigue escalando.







