Cartas de lectores: ¿y quién cuida el bioetanol?

Hace 6 Hs

Con la frase directa: “YPF te ayuda / Vos ayudás a YPF”, la petrolera detalló el esquema oficial de buffer que actualiza los precios internos de sus derivados, como si la totalidad de sus suministros tuvieran que atravesar el estrecho de Ormuz, amparándose en un acuerdo implícito entre productores y refinadores de fósiles, que mayoritariamente son controlados oligopólicamente por los mismos grupos. En ese contexto cabe cuestionarse ¿Y quién ayuda al bioetanol, cuyos precios en el mismo lapso sólo se actualizaron un 0,5%, en un contexto de inflación interna cercano al 10%? Preocupantemente este 27/05, en el evento Maizar 2026, Daniel González, secretario de Coordinación de Energía y Minería de la Nación, al referirse al proyecto oficial de ley de biocombustibles presentado por Patricia Bullrich, dejó entrever que el 3% de aumento del mix obligatorio de bioetanol en naftas (que sube del 12% al 15%) sería absorbido completamente por el bioetanol de maíz, por ser más competitivo que el de caña, según él. Sin dudas el nuevo proyecto presenta aspectos superadores respecto a la legislación vigente. Sin embargo, su éxito depende de cuestiones que deberían debatirse previamente a su sanción, para que evitar que se desvirtúe su efectividad en la etapa de reglamentación en la que prevalecen los intereses petroleros. Hay que definir aspectos que hacen al federalismo, por ejemplo, que el precio de referencia para las licitaciones siga basándose en las destilerías, sin afectación por la dispersión geográfica de sus zonas de producción. Otro aspecto importante es que el pretendido techo de precios para el bioetanol, en lugar de basarse en valores FOB de mercados de referencia, se establezca en base CIF-Buenos Aires, incluyendo los principales beneficios que reciben localmente sus productores. También, para el pretendido marco de competencia abierta con precios libres, sobre todo para los flex-fuel, correspondería compensar la menor densidad energética del bioetanol con la reducción de entre 70% al 90% de las emisiones respecto a la nafta fósil, definiendo cláusulas para establecer un diferencial impositivo que equilibre ambos aspectos, haciendo cargo también a los usuarios directos de los efectos ambientales que afectan a todos. Actualmente el mismo cubre menos de la quinta parte de los costos de remediación de las emisiones fósiles.

Santiago José Paz-Brühl

spazbruhl@hotmail.com

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios