“Escucho declaraciones sobre instalar un sistema de radarización, pero no escucho decir ni una palabra sobre una ley de derribo”, sostuvo Abel Cornejo, una voz autorizada para hablar sobre cuestiones de narcotráfico en el NOA.
En Argentina no existe una norma de estas características, sino un conjunto de Reglas de Protección Aeroespacial que autorizan al Estado a interceptar aeronaves que ingresen de manera irregular al espacio aéreo y, como último recurso, utilizar la fuerza contra aquellas que sean declaradas “hostiles”, con autorización de las autoridades competentes y procurando minimizar daños a personas o bienes en la superficie.
Protocolo
Cornejo ex juez federal, ex vocal de la Corte de Justicia y ex procurador de Salta añadió: “Si únicamente radarizás, lo que vas a ver son luces; la ley de derribo no es la pena de muerte en el cielo, sino un protocolo para proteger el espacio aéreo”.
También aseguró que la ausencia de mecanismos de interceptación eficaces deja desprotegidas vastas extensiones de territorio donde el control es nulo. “Además, sin radarización, un avión fumigador es indetectable y por ahí también pasa la droga”, añadió en una entrevista con LA GACETA.
Según Cornejo, la falta de control se agrava por el desmantelamiento de las capacidades de análisis estratégico dentro de las fuerzas de seguridad, lo que impide un mapeo real de las operaciones delictivas en el territorio. “No tenemos un registro concreto de pistas clandestinas porque se dejó de hacer inteligencia criminal o se hace de forma muy arcaica”. El experto también advirtió sobre una brecha tecnológica alarmante y una precarización de los recursos humanos que expone a los efectivos a las tentaciones del dinero narco. “Las fuerzas del orden están retrasadas tecnológicamente y el tema salarial es una definición en sí mismo: no se puede pretender que haya héroes; necesitamos servidores públicos bien pagos para no abrirle las puertas a la corrupción estructural”, advirtió.









