Cansancio, infecciones frecuentes y palidez: las señales de que tu sistema inmunitario tiene agujeros

Una especialista advirtió que esos síntomas indican que algo no funciona bien. La buena noticia es que se puede trabajar para mejorar las defensas a lo largo de la vida.

ACCIONAR. Es posible sumarse al grupo de los que nunca se enferman.
ACCIONAR. Es posible sumarse al grupo de "los que nunca se enferman".
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • La especialista Silvia Sánchez-Ramón advirtió recientemente que el cansancio, la palidez y las infecciones frecuentes revelan un sistema inmunitario vulnerable pero recuperable.
  • Aunque la genética determina la fuerza inicial de las defensas, hábitos como la falta de sueño, la mala nutrición y el sedentarismo debilitan gravemente este escudo protector.
  • Expertos aseguran que la inmunidad no es estática, por lo que adoptar hábitos saludables permitirá fortalecer el organismo y prevenir enfermedades de manera efectiva en el futuro.
Resumen generado con IA

Todos tenemos un sistema inmunológico que no lo elegimos, claro está, nacemos con él. Muchas personas suelen no enfermarse. Nunca faltan al trabajo por sentirse terribles debido a una gripe, por ejemplo. Lo que tienen es un sistema inmunitario fuerte y equilibrado que les protege en mayor medida que al resto y por eso su escudo protector es casi infranqueable. Entonces ¿nacen con ése especie de acorazado? Sí. El resto ¿puede adquirirlo? La respuesta también es afirmativa. 

Se nace con un sistema inmunitario fuerte y también puede ser adquirido. Silvia Sánchez-Ramón de  la Sociedad Española de Inmunología (SEI) destaca también que está en nuestras manos, con unos hábitos de vida saludables, adquirir esa muralla inmunitaria.

La ciencia ha confirmado que, efectivamente, existen individuos con una resistencia biológica fuera de lo común. No es que los virus no los toquen, sino que su cuerpo los gestiona de una forma tan eficiente que nunca llegan a manifestar síntomas. La clave principal reside en un grupo de genes llamados HLA (Antígeno Leucocitario Humano). Esas moléculas toman fragmentos del virus y se las “presenta” a las células de defensa para que lo ataquen.

La ciencia además describe que hay una memoria cruzada en personas que tienen células T que recuerdan resfriados comunes del pasado y los confunden con virus nuevos (algo que sucedió en la pandemia como la COVID-19), atacándolos de inmediato antes de que se multipliquen. Primero, está el factor genético: “Las inmunodeficiencias primarias son alteraciones genéticas que afectan el desarrollo del sistema inmunitario, lo que determina una susceptibilidad aumentada a infecciones”.

¿Cómo ser de "acero"?

La coraza ante las enfermedades con un sistema inmunitario de acero puede lograrse con hábitos de vida saludables. “Sabemos que las personas que tienen carencia de sueño, que no tienen suficientes vitaminas o que no practican ejercicio físico con regularidad tienen un sistema inmunológico mucho más vulnerable”, expone la presidenta de la SEI.

Cuando el escudo inmune tiene agujeros aparecen señales que emite el cuerpo a las que hay que prestarle atención. Si tenemos alterado el sistema inmunitario sufrimos de infecciones frecuentes (respiratorias, por hongos), cansancio, falta de sueño, palidez, apatía… Estos síntomas apuntan a que algo no funciona bien”, advirtió la profesional en una entrevista de “Cuidáte Plus”.

“No es algo que ya tengamos y tenemos que aceptarlo como nos ha llegado, sino que podemos trabajar en mejorarlo a lo largo de nuestra vida”, insiste.

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