Resumen para apurados
- El Gobierno de Javier Milei descartó en Argentina aplicar cambios en Ganancias y Monotributo sugeridos recientemente por el FMI, debido a su rechazo ideológico a subir impuestos.
- Las recomendaciones del FMI surgieron tras la revisión del Artículo IV para ampliar la recaudación. No obstante, la Casa Rosada ratificó que mantendrá los esquemas vigentes.
- El ministro de Economía, Luis Caputo, prevé discutir una reforma fiscal con gobernadores en tres años, siempre que el país logre un crecimiento económico sostenido del 6%.
A pesar de la buena relación que mantiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI) desde el inicio de la gestión libertaria, el Gobierno nacional dejó en claro que no tiene previsto avanzar con algunos de los cambios tributarios sugeridos por el organismo, especialmente en lo referido al impuesto a las Ganancias y al Monotributo.
Las recomendaciones surgieron días atrás en el marco de la revisión del “Artículo IV”, el informe de vigilancia económica que el FMI difundió luego de la segunda revisión del acuerdo firmado con la Argentina.
En ese documento, el organismo encabezado por Kristalina Georgieva planteó la necesidad de ampliar la base de recaudación, simplificar el sistema tributario y avanzar hacia una reforma fiscal integral de mediano plazo. También incluyó observaciones vinculadas con la transparencia estatal y los mecanismos de control anticorrupción.
Sin embargo, desde la Casa Rosada remarcaron que no habrá modificaciones en los actuales esquemas tributarios y sostuvieron que esos planteos no son nuevos. “No está en la ideología del presidente Javier Milei subir impuestos. Al contrario, nos dedicamos a bajarlos. No lo vamos a hacer”, aseguró ante Infobae una fuente cercana al mandatario.
En Balcarce 50 consideran que las observaciones del Fondo forman parte de recomendaciones que ya fueron realizadas en otras oportunidades y señalaron que el equipo económico ya dejó clara su postura ante el staff técnico del organismo.
Uno de los puntos observados por el FMI fue el impuesto a las Ganancias. Según el informe, la recaudación de ese tributo representa apenas el 1,8% del Producto Bruto Interno (PBI), por debajo del promedio regional y también de los niveles registrados en países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Pese a ello, el Gobierno insiste en que no impulsará cambios que impliquen aumentar la carga impositiva.
En cuanto al Monotributo, las autoridades también defendieron el esquema vigente. “Hoy el techo de facturación para la categoría más alta está en unos 8 millones de pesos mensuales y nos parece que está bien, que es una buena cifra”, señalaron desde el oficialismo.
El FMI cuestionó este régimen al considerar que puede convertirse en un límite para el crecimiento de pequeños contribuyentes y empresas. Entre las sugerencias incluyó reducir el impacto de los umbrales, acercar el sistema al régimen general y unificar alícuotas y contribuciones sociales mediante herramientas tecnológicas que simplifiquen la administración del impuesto.
En el Gobierno, sin embargo, advierten que incluso con el esquema actual muchos monotributistas prefieren no seguir facturando cuando se acercan al límite permitido. “Hay mucha gente que cuando llega a ese techo deja de facturar porque sabe que si pasa a ser responsable inscripto lo matan con las cargas”, señalaron.
De acuerdo con las estimaciones del organismo internacional, una reforma tributaria integral que incluya cambios en Ganancias, Monotributo y otros tributos podría generar ingresos adicionales equivalentes al 3,3% del PBI. Según el informe, aproximadamente la mitad de esos recursos podrían destinarse a las provincias.
En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, ya adelantó que planea convocar a los gobernadores para discutir una futura reforma impositiva. No obstante, aclaró que recién dentro de tres años y solo si la economía mantiene un crecimiento anual de entre el 6% y el 8% podrían eliminarse impuestos considerados distorsivos.
El oficialismo también rechazó las advertencias del FMI relacionadas con la transparencia estatal, los conflictos de interés y el funcionamiento del Poder Judicial.
“El que diga que hay retraso en la presentación de las declaraciones juradas está equivocado, porque el plazo es hasta el 31 de junio. No hay ninguna demora y se está haciendo todo en regla”, argumentaron fuentes oficiales.
Desde el entorno libertario reconocieron que originalmente la fecha límite para presentar las declaraciones juradas vencía a fines de mayo, aunque remarcaron que la extensión de los plazos “siempre ocurrió”, tanto en esta gestión como en gobiernos anteriores.







