El cierre del simposio internacional sobre el 80° aniversario de los juicios de Núremberg tuvo ayer una conferencia magistral atravesada por la memoria, el derecho internacional y las marcas que dejó la Segunda Guerra Mundial. A las 13, en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), Kiran Mohandas Menon, oficial superior de la Academia Internacional de los Principios de Núremberg, expuso sobre el impacto histórico y jurídico de aquellos procesos judiciales que redefinieron la justicia internacional. Debido a que el especialista no habla español, toda la conferencia fue traducida en simultáneo para el público presente.
Durante su presentación, Menon afirmó que los juicios cambiaron para siempre la sustancia, las normas y el discurso de la ley internacional. Explicó que la Academia Internacional de los Principios de Núremberg funciona en el mismo edificio donde se desarrollaron los juicios. “Tenemos el gran privilegio de que la sala 600 forme parte de nuestras instalaciones”, señaló.
Uno de los momentos que más llamó la atención fue cuando relató la historia de la gran cruz ubicada actualmente en la sala. Según explicó, los archivos históricos muestran que durante las audiencias originales esa cruz no existía. “La decisión fue mantenerla, ya que su rechazo es tan parte del legado de los juicios como luego lo fue su aceptación”, sostuvo.
Las marcas de la historia
Menon también mostró una pintura realizada por la artista británica Laura Knight durante las audiencias de Núremberg, donde aparecen los acusados junto a las ruinas de la ciudad destruida por la guerra. Para el expositor, esa imagen funciona como una metáfora del contexto histórico y del estado del orden internacional después del conflicto. “Las ruinas representan el orden legal internacional”, explicó, mientras citaba a Winston Churchill, quien definió aquellos hechos como “un crimen sin nombre”.
A lo largo de la conferencia, el especialista repasó distintos hitos vinculados al nazismo y al desarrollo posterior del derecho internacional. Se refirió a las leyes raciales de Núremberg y sostuvo que, mediante el uso de la ley y de las instituciones, “millones de ciudadanos alemanes vieron sus vidas deslegitimadas”.
También analizó cómo los principios de Núremberg influyeron en procesos judiciales posteriores como Yugoslavia, Ruanda, Sierra Leona, Camboya y el dictador de Chile Augusto Pinochet, además de su impacto en la Corte Europea de Derechos Humanos.
Hacia el final de la conferencia, Menon vinculó el legado de Núremberg con conflictos contemporáneos y mencionó el ataque sufrido por el memorial de Babi Yar, en Ucrania. Allí advirtió sobre los riesgos actuales frente al debilitamiento del multilateralismo y retomó palabras del fiscal estadounidense Robert Jackson. “Que la ley alcance incluso a quienes ejercen el mayor poder; que ningún cargo, ningún uniforme y ninguna ideología colocan a un hombre por encima de la justicia”, citó.
Para cerrar, el especialista aseguró que Núremberg continúa ocupando “un lugar único” en la historia contemporánea. “Cuando respondemos a las peores experiencias de la humanidad podemos crear estándares que son tanto una inspiración como una aspiración”, concluyó.









