El NOA ante una amenaza narco que ya no admite parches

El viernes, en Tucumán, se desarrollará una reunión de gobernadores con la ministra Monteoliva para analizar el flagelo. Un contexto complicado.

El NOA ante una amenaza narco que ya no admite parches
Gustavo Rodríguez
Por Gustavo Rodríguez 19 Mayo 2026

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El viernes será un día que puede quedar en la historia. En un hecho sin precedentes, los gobernadores del NOA buscarán una alternativa para intentar frenar el narcotráfico en la región. Por primera vez, se intentará que la lucha sea coordinada y no una mera colaboración con la Nación, responsable de combatir el tráfico de drogas.

La reunión se hará en un contexto complejo: el narcotráfico parece haber modificado sus rutas y desafía cada vez más los controles tradicionales del norte argentino. Los expertos aseguran que el avance narco a lo largo y ancho del país es incuestionable. Sin embargo, hasta el viernes pasado, en esta parte del país, la cantidad de droga secuestrada disminuyó un 17% con respecto al año pasado. El decomiso de cocaína, en la comparación interanual, cayó más de un 30%, mientras que el de marihuana aumentó un 56%.

La “merca”, según especialistas en la materia, debería generar la mayor preocupación. No sólo por su valor, sino también por el destino que tiene y las organizaciones que la trafican. En lo que va de 2026, se secuestraron 2.535 kilos de cocaína que circularon por la región, ya sea por rutas o por vía aérea. De esa cantidad, 1.283 kilos fueron decomisados en Salta y Jujuy, provincias consideradas como las principales puertas de ingreso de estupefacientes. El resto fue hallado en jurisdicciones alejadas de la frontera con Bolivia. Santa Fe, con 889 kilos, marcha al frente del ranking de provincias no fronterizas donde se incautó la mayor cantidad de esta sustancia. Le sigue Tucumán, con 353 kilos.

Estos datos reflejan que los narcos están eludiendo los controles fronterizos, una reacción lógica si se tiene en cuenta que la Nación blindó el límite con Bolivia. En menos de una semana se descubrieron dos vuelos narcos que transportaban más de 700 kilos de cocaína. Pero hubo otros episodios que sorprendieron. Uno fue el de la pareja que transportaba 240 kilos de esta droga en una Duster como si llevara bolsas de supermercado y fue descubierta en nuestra provincia. El otro, el de dos mujeres detenidas en la localidad santafesina de Ceres cuando transportaban más de 70 kilos de cocaína en un micro de larga distancia.

Todos estos casos no sólo dejaron al descubierto las limitaciones tecnológicas de las fuerzas para detectar cargamentos, sino que también abrieron interrogantes sobre la eficacia de los controles viales. ¿Cómo es posible que alguien transporte semejante cantidad de droga sin ser descubierto? No se sabe. Nadie responde.

Un intento

Nadie puede discutir que la seguridad es una de las principales prioridades de la gestión del gobernador Osvaldo Jaldo. El mandatario entendió que el narcomenudeo y el narcotráfico debían ser controlados para evitar que los índices delictivos se descontrolaran. Por eso fortaleció el Operativo Lapacho, un plan que consiste, básicamente, en reforzar los controles fronterizos para evitar el tráfico de estupefacientes. Los números terminaron dándole la razón. El año pasado, Tucumán batió récords en decomisos de cocaína y marihuana. Por los resultados obtenidos hasta el momento, todo parece indicar que en 2026 también se incrementará el control de sustancias, especialmente de marihuana.

“Aquí hay una realidad: hay más procedimientos porque hay más drogas en movimiento. La gran pregunta es cuántos kilos circulan por la región que no son detectados”, planteó el legislador radical José Cano.

Sin embargo, el dirigente tranqueño sabe perfectamente que el esfuerzo de una provincia no alcanza. Por eso buscó, sin éxito, que Salta, Jujuy, Santiago del Estero y Catamarca replicaran estrategias similares. Después redobló la apuesta al plantear la posibilidad de instalar en Tucumán un sistema de radarización. Tampoco despertó interés.

Pero ahora el panorama parece diferente. El avance narco es cada vez más notorio. El fiscal federal salteño, Ricardo Toranzos, detalló este fenómeno en una entrevista publicada en la edición de hoy de LA GACETA.

“Al narcotráfico hay que verlo como un negocio que produce muchísimo dinero y que el narcotraficante reinvierte en su sistema de ejecución”, reflexionó. “Se actualiza en tecnología, medios de camuflaje y mecanismos para evitar ser descubierto, como vehículos con internet propio, antenas y teléfonos satelitales para eludir la geolocalización de los organismos de control”, añadió. “El narcotráfico invierte en impunidad y en corrupción, captando a toda la comunidad, desde el Poder Judicial, las fuerzas de seguridad y hasta sectores políticos y vecinales, para evitar ser denunciado”, destacó.

Una reunión

La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, encabezará una reunión con los gobernadores del NOA. Estará el anfitrión Jaldo y fueron invitados Gustavo Sáenz (Salta), Carlos Sadir (Jujuy), Raúl Jalil (Catamarca) y Elías Suárez (Santiago del Estero).

En ese encuentro se abordarán varios temas. Uno de los principales será escuchar a la funcionaria nacional sobre los planes que tiene la Nación para la región, fundamentalmente después de que se conociera el recorte de $18.000 millones destinados a Gendarmería Nacional en áreas vinculadas a la lucha contra el narcotráfico.

El ministro de Seguridad, Eugenio Agüero Gamboa, ya adelantó la postura tucumana. Invitarán a replicar el Operativo Lapacho en todas las jurisdicciones y, quizás lo más importante, propondrán una inversión conjunta para adquirir tecnología que permita frenar, al menos parcialmente, el avance narco en el NOA. Puede tratarse de un sistema de radarización o de escáneres fijos para utilizar en zonas críticas.

Claro está que esto no representa una solución definitiva, sino una herramienta para dificultar el accionar de las organizaciones criminales y evitar que terminen instalándose con mayor fuerza en esta parte del país. Vale recordar que Estados Unidos destina millones de dólares y, aun así, continúa enfrentando enormes problemas vinculados al narcotráfico.

Es importante que, en medio de semejante crisis económica y en un país atravesado por divisiones, se concrete una reunión para discutir un problema de esta magnitud y analizar posibles soluciones. Es una oportunidad histórica para frenar una actividad que deja muerte allí por donde pasa o se instala. Pero también representa un enorme desafío: delinear políticas de fondo y no simples medidas destinadas a la tribuna.

Lo dijo Toranzos cuando fue entrevistado por el periodista Santiago Mendieta: “Más que sumar hombres -lo cual puede aumentar el riesgo de corrupción, teniendo en cuenta los bajos salarios en zonas donde circula mucho dinero-, se requiere mayor tecnología e inversión. Se necesitan escáneres rápidos en zonas calientes y controles en rutas que no afecten a ciudadanos ni a mercaderías perecederas. A veces se piensa sólo en ver más policías o gendarmes, pero eso no necesariamente representa la mejor inversión frente a la tecnología”.

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