Temporada de tempestades

La gestión provincial enfrenta varios desafíos, en medio de las demandas del sector privado para que aparezca el gas y cese la presión impositiva.

Temporada de tempestades
Marcelo Aguaysol
Por Marcelo Aguaysol 20 Mayo 2026

Escuchar nota

Tu navegador no soporta HTML5 audio

Cuando viene una tempestad, arrasa con todo. Desde hace varias semanas, las caras de los funcionarios de la Casa de Gobierno no eran precisamente de “feliz cumpleaños”. Todo lo contrario; gestos adustos, comentarios por doquier, internas ya no tan invisibles y hasta el análisis de cada palabra copó la percepción de cada miembro del Poder Ejecutivo. El calor del poder transmutó en el frío de las principales actividades productivas tucumanas. Los problemas para el abastecimiento del gas no esperaron el invierno. Se desataron apenas llegaron las primeras temperaturas bajas para la época. Osvaldo Jaldo tuvo que agarrar el celular y apelar a la buena voluntad de la Casa Rosada para sofocar la helada. Logró una solución a medias: María Carmen Tettamanti, secretaria de Energía de la Nación, recibió a los industriales tucumanos bajo la promesa de analizara alternativas que les permitan continuar las zafras citrícola y azucarera sin grandes contratiempos. Días después, esa misma área comunicó los cortes que pueden llegar hasta los 90 días. Tal escenario implicará un clamor social que no estaba en los cálculos del gobierno tucumano.

“Bajo ningún punto de vista nosotros le vamos a sacar el cuerpo a esta negociación. Vamos a acompañar a todas las industrias tucumanas hasta que podamos conseguir esa indispensable fuente de energía que es el gas natural para nuestras industrias”, contestó el gobernador cuando se le consultó sobre el escenario energético para la industria. En el medio no sólo está el futuro del sector privado, sino también de más de 50.000 puestos de trabajo que se activan en un período estacional, entre abril y octubre, tanto en el azúcar como en el citrus.

La plata no alcanza. Y lo que hay en la caja ya tiene destino específico. El anuncio de que, por el pago de los sueldos estatales de mayo y del medio aguinaldo, en la provincia se volcarán unos $ 350.000 millones va en ese sentido. Con esa decisión, además, se intenta dinamizar un consumo que todavía no levanta cabeza. En los círculos empresariales, mientras tanto, hay dos cuestiones que focaliza el debate: cómo hacer para afrontar los costos fijos en medio de un escenario negativo y, paralelamente, qué estrategia puede ser efectiva para detener lo que llaman la “voracidad fiscal” de la Dirección General de Rentas. A nivel nacional, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) ha decidido avanzar con los embargos sobre los comerciantes. Anivel local, los hombres de negocio advierten que la actitud del fisco no contribuye a mejorar el clima, mucho menos la recaudación. Y claman por una moratoria real, más amplia, en la que los contribuyentes tenga la posibilidad real de sacarse la soga impositiva del cuello, bajo el compromiso de pagar regularmente las boletas.

Como se viene advirtiendo, a Jaldo hoy le conviene ser dialoguista porque, institucionalmente, la zanahoria financiera mileísta es imprescindible para sostener el equilibrio en las cuentas públicas. Lo que hace ruido es el relato, el de la motosierra y el ajuste permanente que el propio mandatario provincial dijo que preocupa muchísimo, al analizar los recortes en el sector salud. En estimaciones preliminares, esa poda implica el no ingreso de un promedio de $ 12.000 millones mensuales a la provincia, bajo distintos programas. En este sentido, un informe del Grupo Borgia, Consultoría Política, advierte que, si Jaldo piensa en avanzar con el proyecto reelección, tendrá que migrar el eje del relato económico. El marco interpretativo nacional sobre lo económico (inflación-ajuste) no es el marco interpretativo dominante en Tucumán (ingresos-crecimiento), indica la consultora que dirige el magister en Políticas Públicas, Santiago González Díaz. En la percepción tucumana sobre las problemáticas del país y la provincia, la inflación queda fuera de las seis principales: el malestar se organiza en torno a bajos ingresos (68,1% nacional/69,7% provincial) y falta de crecimiento (55,7% / 59,6%), puntualiza el diagnóstico. La confrontación con el gobierno de Javier Milei no es el camino, sino saber diferenciar cuál es la responsabilidad de la Nación y cuál la de la Provincia. En cierto sentido, Jaldo está incorporando al discurso aquello de que la macroeconomía no derrama sobre la micro, una promesa de campaña de La Libertad Avanza que todavía no se visualiza.

La siguiente consigna de Borgia fue la oxigenación del gabinete local, con la incorporación de caras nuevas con currículum verificable, según denomina. La demanda de cambio, cruzada con la demanda de experiencia, define una fórmula precisa para la construcción de candidaturas. En el sondeo de la consultora, el 60,6% quiere cambio profundo con nuevos actores y un 30% adicional, cambios dentro de los mismos espacios políticos. Un error de anteriores administraciones fue llegar al turno electoral de la mano del aparato partidario, que significó una continuidad lineal o, en términos de la popular, “más de lo mismo”; para eso, no hay más mercado político. Ese, precisamente, sigue siendo el eje del discurso libertario y la llave que le abrió la puerta de la Presidencia a Milei.

¿Cómo canalizar la bronca sin alimentarla? La bronca (27,4%) es el sentimiento políticamente más movilizador y, al mismo tiempo, el más peligroso para quien la deja sin canalización, advierte el Grupo Borgia. Si se la lee junto con la incertidumbre (36,5%), el campo emocional activado en negativo suma 63,9%. El campo negativo total (incertidumbre + bronca + miedo), alcanza el 78,6%, detalla el reporte de la consultora. Es allí donde entra en juego la experiencia de aquellos que movilizan, aunque la sociedad ha madurado y eso implica un esfuerzo mayor a la hora de salir de campaña.

Con todo, el tercer año de mandato encuentra a Jaldo con definiciones tan estructurales como su continuidad en el poder. La tarea no parece sencilla. Se trata de desafíos propios, ya que la oposición no termina de consolidarse como alternativa al PJ. Hoy, como ayer, se presenta como un cúmulo de buenas voluntades que, generalmente, se disipan cuando se definen las candidaturas. La tempestad no distingue banderías políticas.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios