RIESGO. “Con respiración asistida”, describió Trump a la negociación.
WASHINGTON, Estados Unidos.- Donald Trump afirmó que el alto al fuego en Medio Oriente está en estado crítico, tras descartar la contrapropuesta de Irán para terminar con la guerra que incluía el fin del bloqueo estadounidense a los puertos iraníes y la liberación de sus activos congelados. La creciente tensión hace temer un regreso de las hostilidades en el Golfo, diluye las expectativas de un acuerdo rápido para reabrir el estrecho de Ormuz al comercio y ha vuelto a presionar al alza los precios del petróleo.
Irán exigió el fin de la guerra en la región, el levantamiento del bloqueo estadounidense a sus puertos y la liberación de sus activos congelados, en la respuesta al plan presentado a Trump.
El mandatario republicano reaccionó con furia a la respuesta de Teherán y en un mensaje en redes sociales calificó la contraoferta de “TOTALMENTE INACEPTABLE”.
Después, el mandatario advirtió a la prensa en la Casa Blanca que el alto el fuego con Irán está bajo “respiración asistida” y afirmó que es “como cuando entra el médico y dice: ‘Señor, su ser querido tiene exactamente un 1% de posibilidades de vivir’”. Al ser entrevistado por un periodista de Fox News, Trump dijo estar contemplando reiniciar su operación para escoltar navíos en el estrecho de Ormuz.
El intercambio agitó los mercados energéticos y el barril de Brent del mar del Norte volvió a subir por encima de los 100 dólares.
Exigencias
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, su país ha pedido el fin del bloqueo naval estadounidense y de la guerra “en toda la región”, lo que implica un cese de los ataques israelíes contra el grupo proiraní Hezbollah en Líbano. En rueda de prensa, su portavoz Esmail Baqai informó que las exigencias de Irán incluyen “liberación de los activos pertenecientes al pueblo iraní, que durante años han estado injustamente bloqueados en bancos extranjeros”.
Esto supone volver a la situación anterior al ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra su territorio el 28 de febrero que desencadenó la guerra, y además equivaldría a una victoria de Teherán en su combate contra el aislamiento económico.
El fin de las sanciones internacionales reduciría la influencia de Washington sobre Teherán para poner límites a su programa de enriquecimiento nuclear, tema que es un obstáculo para un acuerdo.
Estados Unidos, Israel y sus aliados acusan desde hace tiempo a Irán de querer fabricar una bomba atómica. Teherán lo desmiente.








