Inundaciones en Tucumán: advierten que la desaparición de humedales agrava las crecientes y se secan las napas y los pozos

Una científica explica el rol fundamental de los pantanos en el ciclo virtuoso del agua y algunas posibles soluciones. Los problemas generados por la falta de obras públicas.

PROBLEMA. Una de las principales causas de las inundaciones es la desaparición de muchos humedales, que son pantanos donde mueren muchos ríos y arroyos o donde se atenúan sus caudales. PROBLEMA. Una de las principales causas de las inundaciones es la desaparición de muchos humedales, que son pantanos donde mueren muchos ríos y arroyos o donde se atenúan sus caudales. ARCHIVO

En el noreste de Tucumán antiguamente no había ríos (ver mapa), pero desde que se construyeron canales de desagüe y de riego, en menor medida, cuando las lluvias son muy fuertes como ocurrió este verano, se inundan miles de hectáreas agropecuarias del oeste santiagueño, donde la mayoría de los productores son tucumanos.

La doctora en Ciencias, especialista en ecología y en restauración ambiental y de bosques, Sandra Chediack, explicó que estos acueductos, sobre todo el Canal Este, llegan hasta el límite provincial y arrojan toda el agua tucumana al suelo santiagueño, donde ese Gobierno provincial no continuó estos canales, pese a que los agricultores tributan cifras millonarias en esa provincia.

EL DETALLE EN EL TERRENO. Un mapa sobre la zona Este de la provincia indica los canales de desagüe y riego. Cuando hay lluvias muy fuertes, esa zona se inunda. EL DETALLE EN EL TERRENO. Un mapa sobre la zona Este de la provincia indica los canales de desagüe y riego. Cuando hay lluvias muy fuertes, esa zona se inunda.

“Los productores pagan más del 62% de su producción en impuestos y retenciones y en Santiago tributan Rentas, Tránsito, Ingresos Brutos, etc, y el Gobierno de esa provincia no mantiene los caminos ni impide la dramática erosión del suelo”, subrayó la científica.

“Si se deja que el agua escurra, además de inundar las zonas bajas, no se recargan los acuíferos. Las napas son necesarias para que los pozos suministren agua para el consumo humano, de la hacienda y para riego”, describió, y dijo que eso mismo es lo que pasa en otras zonas de la provincia donde para cultivar se secaron los humedales de La Cocha (que en quechua significa Pozo de Agua) y de la desembocadura del río San Francisco, donde ya casi no quedan humedales de absorción que reducen los caudales y además se construyó el Canal Sánchez para que desemboque en el río Marapa.

“Una de las principales causas de las inundaciones es la desaparición de muchos humedales, que son pantanos donde mueren muchos ríos y arroyos o donde se atenúan sus caudales. El río San Francisco, que antes estaba seco en invierno, y cuando traía agua desembocaba en un humedal. Luego de que hicieron un canal lo conectaron con el río Marapa y todo ese enorme caudal es lo que causa las inundaciones en La Madrid”, explicó.

Filtros naturales

“El escurrimiento excesivo no sólo erosiona el suelo y provoca anegamientos de pueblos y caminos, sino que evita que el agua ingrese a las napas subterráneas que abastecen los pozos. Los humedales son recuperables e incluso se construyen artificiales que se usan para filtrar el agua”, comentó Chediack. Contó además que hay muchas ciudades en el mundo, como en EEUU, en México y en otros países, que utilizan humedales artificiales, con plantas que son muy buenas para eso, y sirven no sólo para mitigar los caudales, sino que la limpian a tal punto que hasta se puede beber. “Estos pantanos pueden también ser atractivos turísticos, reguladores del medio ambiente, al margen de que son grandes filtros. En Omán, donde está el humedal artificial más grande del mundo, lo usan para purificar el agua que descarta la industria petrolera y eso confirma la efectividad que tienen, que pueden limpiar las aguas más contaminadas”, contó.

Respecto de la necesidad de forestar o reforestar zonas donde antes había vegetación, Chediack opinó que “las forestaciones deben estar acompañadas de obras en las cuencas medias y altas de los ríos para favorecer la infiltración del agua y la decantación de los sedimentos. La forestación por sí sola, y en sitios aislados, no será suficiente. Si van al campo, o ven las imágenes satelitales, verán que la crecida se ha llevado hasta monte establecido, con árboles grandes. Tiene que ser un trabajo multidisciplinario, coordinado, con obras en toda la cuenca, sino se gastarán recursos que se irán en la próxima crecida”.

Por último, aconsejó: “Se pueden instalar captadores de agua de lluvia y de niebla y almacenar el agua en tanques comunitarios. Así no hay gastos en transporte y la calidad del agua será mejor. Pero hay varios otros modelos que se pueden usar”.

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