CONTAGIO. En Alejandro Heredia, entre basura acumulada, los vecinos advierten que los casos de chikungunya siguen en aumento. Foto de Osvaldo Ripoll/LA GACETA.
Resumen para apurados
- Tucumán registró este año un récord de 423 casos de chikungunya por la picadura del mosquito Aedes aegypti, ante el aumento de temperaturas y la falta de saneamiento ambiental.
- El virus irrumpió con fuerza debido a la urbanización desordenada y el cambio climático que extiende los períodos de calor, favoreciendo la reproducción constante del vector.
- Expertos advierten que el chikungunya será endémico en el NOA. El desafío futuro implica mejorar la infraestructura urbana y prepararse para posibles coinfecciones con dengue.
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