
El ministro de Economía, Luis Caputo, revalidó el programa económico que está llevando adelante el Gobierno y se mostró optimista de cara al 2027, año en el que se volverá a elegir presidente en la Argentina. El titular del Palacio de Hacienda se mostró esperanzado hacia el año próximo, el cual será “un año contrario a lo que muchos suponen” y en donde la economía “va a estar más encaminada que ahora”.
“Los argentinos pueden estar tranquilos de que este es el camino correcto. No nos estamos quedando de brazos cruzados ni mucho menos. Tenemos una agenda donde hay muchas cosas que se van a estar anunciando y que son de alto impacto. Todo eso va a seguir haciendo que la economía se vaya encauzando”, señaló en un fragmento de una entrevista televisiva. En la misma, el funcionario remarcó que los argentinos “pueden estar tranquilos de que este es el camino correcto” y afirmó que la gente “no va a votar volver al pasado”, en referencia al kirchenrismo.
“En un escenario en el que todo está yendo mejor, a sabiendas que del otro lado es el infierno; habiéndole ido bien cuatro años al país, habiendo arreglado el mayor desastre económico de la historia heredado sin violar ningún contrato ni de propiedad privada, habiendo normalizado la situación y habiendo puesto a Argentina en el mundo, ¿alguien, realmente, me quiere hacer creer que en ese contexto la gente va a votar volver al pasado? Yo creo que no”, indicó. En ese sentido, argumentó que el tiempo los juzgará a favor y adelantó la baja de impuestos, regulaciones y la llegada de más inversiones al país. “Todo eso va a garantizar mayor crecimiento, más empleo y mejores salarios. Este es, claramente, el camino. Lo tenemos claro en el Gobierno y lo tienen claro los gobernadores”, concluyó.
Desgaste político y económico
Las palabras del titular del Palacio de Hacienda se dieron luego de que el influyente diario británico Financial Times (FT) describiera un escenario de creciente desgaste político y económico para el gobierno del presidente Javier Milei, marcado por escándalos, tensiones internas y una caída en la confianza pública. Según el medio británico, una sesión parlamentaria que debía ser rutinaria se transformó en un fuerte cruce político, atravesado por la investigación contra el vocero y jefe de gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito. El caso dominó el debate y se sumó a una serie de controversias que impactan en la imagen del Gobierno. En paralelo, el FT señala un deterioro en los indicadores de apoyo: la aprobación presidencial habría caído del rango medio del 40% en febrero a niveles cercanos al 30%, mientras que la confianza en la gestión acumula varios meses de retroceso, según mediciones de la Universidad Torcuato Di Tella. El factor económico aparece como clave en este cambio de clima. Aunque el Gobierno logró bajar la inflación desde niveles muy altos, el FT advierte que persisten problemas como la caída de la actividad, la baja del consumo, el deterioro de los salarios reales y un desempleo en alza.








