Taylor Swift encuentra una solución para que no creen imágenes de IA con su rostro

La artista protegió una de sus frases más reconocidas: “Hey, it’s Taylor Swift”.

IA Y FAMA. Taylor Swift buscó frenar el uso no autorizado de su figura con un movimiento que puede marcar tendencia en la industria. / TAYLOR SWIFT IA Y FAMA. Taylor Swift buscó frenar el uso no autorizado de su figura con un movimiento que puede marcar tendencia en la industria. / TAYLOR SWIFT
Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • Taylor Swift registró su voz e imagen recientemente en EE. UU. para evitar que la inteligencia artificial genere 'deepfakes' y contenidos manipulados sin su consentimiento.
  • Mediante TAS Rights Management, blindó frases de saludo y fotos de su gira para cubrir vacíos legales que permiten a la IA replicar su identidad sin usar grabaciones originales.
  • Esta estrategia marca un precedente en la industria frente a los desafíos de la IA. Figuras como Matthew McConaughey ya adoptan medidas similares para proteger su marca personal.
Resumen generado con IA

El avance de la inteligencia artificial ha generado nuevas preocupaciones para figuras públicas como Taylor Swift, quien ha decidido tomar medidas legales para protegerse frente a la proliferación de deepfakes y contenidos generados sin su consentimiento.

La cantante y compositora estadounidense ha presentado solicitudes de derechos de autor y registros de marca sobre elementos clave de su identidad, buscando impedir que su imagen y voz sean reproducidas o manipuladas por sistemas de IA.

Qué hizo Taylor Swift para blindar la voz y la imagen

Bajo la firma TAS Rights Management, Taylor Swift presentó tres solicitudes ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos. Dos de estas solicitudes tienen como objetivo resguardar su voz, específicamente frases que la cantante suele emplear al presentarse en público o en materiales promocionales.

Las frases incluidas son: “Hey, it’s Taylor Swift” y “Hey, it’s Taylor”. Al registrar estas expresiones, la artista y su equipo legal adquieren el derecho de impugnar cualquier contenido, especialmente el generado por inteligencia artificial, que utilice esas frases sin su consentimiento explícito.

Esta protección no se limita a grabaciones originales, sino que abarca también el uso de imitaciones que resulten “confusamente similares” a la voz auténtica de Taylor Swift.

El tercer registro presentado por Taylor Swift y su equipo corresponde a una de las imágenes más reconocibles de la artista. Se trata de una fotografía tomada durante su gira ‘The Eras Tour’, donde aparece sosteniendo una guitarra rosa con una correa negra, vestida con un body iridiscente multicolor y botas plateadas.

Este atuendo es uno de los más asociados a su figura pública. El objetivo de registrar legalmente esta imagen es impedir que terceros puedan manipularla o recrearla digitalmente, especialmente mediante técnicas de inteligencia artificial.

En Estados Unidos, las celebridades ya cuentan con ciertas protecciones legales sobre el uso comercial de su identidad visual. Sin embargo, el registro de esta imagen específica otorga a Taylor Swift y su equipo la posibilidad de actuar con mayor rapidez y eficacia frente a cualquier uso no autorizado, especialmente en un contexto donde las herramientas tecnológicas permiten replicar o modificar fotografías con facilidad.

Un nuevo uso de la ley de marcas frente a la IA

El caso de Taylor Swift representa un avance en la utilización de la legislación de marcas para cubrir vacíos legales que la inteligencia artificial ha puesto en evidencia. Según el abogado especializado en propiedad intelectual Josh Gerben, estos registros constituyen una capa adicional de protección frente a los riesgos derivados de la IA.

Si bien las leyes de derechos de imagen permiten a los famosos controlar ciertos aspectos del uso de su imagen y voz, el registro de marcas puede proporcionar mecanismos más ágiles y específicos para la defensa legal.

La estrategia de registrar la voz hablada, y no solo grabaciones musicales, es una innovación que responde a la capacidad de la IA para crear audios completamente nuevos imitando voces humanas. En el pasado, los artistas confiaban en las leyes de derechos de autor para proteger sus grabaciones originales.

Sin embargo, la IA puede generar fragmentos de voz sintética sin copiar una grabación existente, lo que deja un espacio legal que los registros de marca buscan cubrir.

La imagen registrada por Taylor Swift cumple una función similar. Al proteger no solo su rostro, sino también elementos distintivos de su vestimenta y postura, el equipo legal de la cantante refuerza su capacidad para reclamar ante la aparición de imágenes manipuladas o generadas artificialmente que evoquen su presencia de manera inconfundible.

La preocupación de Taylor Swift no es aislada. Figuras como Matthew McConaughey también han optado por registrar frases y elementos relacionados con su identidad a fin de limitar el uso sin consentimiento en contenidos generados por IA. Recientemente, el actor estadounidense logró la aprobación de ocho solicitudes de registro para frases, imágenes y vídeos, incluyendo su célebre “Alright, alright, alright” de la película “Dazed and Confused”.

Estos movimientos buscan crear límites claros sobre la propiedad y el consentimiento en un entorno digital donde la frontera entre lo real y lo artificial se vuelve cada vez más difusa.

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