ATACANTE. Julio César Jasso Ramírez, de 27 años, oriundo de la Ciudad de México.

Resumen para apurados
- Julio César Jasso Ramírez mató a una turista e hirió a 13 personas al disparar en la Pirámide de la Luna, Teotihuacán, antes de suicidarse por motivos de fanatismo extremista.
- El atacante, obsesionado con la masacre de Columbine y simbología nazi, disparó más de 25 veces desde la cima. Vestía consignas suicidas y portaba material de asesinos en masa.
- El INAH cerró el sitio por la investigación de este ataque inédito. El hecho expone el riesgo del fanatismo digital y genera alerta sobre la seguridad en hitos turísticos de México.
Lo que debía ser una jornada de turismo en la zona arqueológica de Teotihuacán se transformó en una masacre. Julio César Jasso Ramírez, un hombre de 27 años oriundo de la Ciudad de México, ascendió a la Pirámide de la Luna para abrir fuego contra la multitud, y asesinó a una turista canadiense antes de quitarse la vida.
El ataque, que incluyó más de 25 disparos, dejó al descubierto el perfil perturbador del agresor. Jasso Ramírez vestía una remera con la frase “Disconnect and self destruct” (desconéctate y autodestrúyete) y portaba un portarretratos con una imagen generada por inteligencia artificial. Es imagen mostraba una composición donde él mismo aparecía junto a los autores de la masacre de Columbine.
El vínculo no parece casual, ya que el ataque ocurrió en fechas cercanas al aniversario del tiroteo escolar estadounidense de 1999.
La escena del crimen estuvo distribuida en los tres niveles de la pirámide. En el primer descanso fue hallado el cuerpo de la mujer canadiense; en el segundo, evidencias de la obsesión del atacante con asesinos en masa y simbología nazi; y en la cima, el cuerpo de Jasso Ramírez junto a un revólver, un cuchillo táctico y una mochila con libros.
El tiroteo provocó una estampida que elevó el número de heridos a 13 personas de diversas nacionalidades, entre ellos un niño colombiano de seis años y una adolescente brasileña. Mientras ocho de las víctimas permanecen hospitalizadas, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) mantiene cerrada la zona arqueológica mientras avanza la investigación por este ataque sin precedentes.







