TENDENCIA. Las amenazas también se registraron en la provincia de Córdoba.

Las amenazas de tiroteos en escuelas no quedaron circunscriptas a casos aislados. En las últimas horas, mensajes similares comenzaron a aparecer en distintos puntos del país y encendieron alertas en varias provincias, en un fenómeno que las autoridades ya analizan con preocupación.
En al menos diez establecimientos educativos de la ciudad y la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Neuquén se detectaron inscripciones o mensajes con un mismo patrón: advertencias sobre supuestos ataques armados acompañadas por una fecha concreta. “Mañana, tiroteo. No vengan” fue la frase que se repitió, con leves variantes, en paredes de baños, hojas sueltas y comunicaciones difundidas entre estudiantes.
Denominador común
El denominador común llamó la atención de los investigadores. En varios casos, los mensajes incluían fechas como el 14, 15 o 16 de abril, lo que reforzó la hipótesis de una acción coordinada o de una consigna replicada entre adolescentes. Por el momento, no se registraron episodios de violencia vinculados a estas amenazas, pero sí una rápida activación de protocolos preventivos.
El fenómeno se produce a pocas semanas de un caso ocurrido en Santa Fe, donde un estudiante asesinó a otro dentro de un colegio en la localidad de San Cristóbal. Según se conoció luego, el agresor integraba una comunidad virtual que promovía este tipo de ataques y buscaba imitarlos.
En ese contexto, también se investigó a otros jóvenes vinculados a esos espacios digitales. Días atrás, incluso, se allanó la vivienda de un adolescente de 15 años que había amenazado con un tiroteo en su antigua escuela en La Matanza y que formaba parte del mismo grupo.
Las autoridades ahora intentan determinar si las nuevas amenazas responden a un riesgo concreto o si forman parte de un fenómeno viral impulsado en redes sociales. Una de las hipótesis más firmes apunta a un desafío replicado entre jóvenes, que habría ganado circulación en plataformas digitales.
Mientras tanto, en las instituciones afectadas se dispusieron medidas de prevención. Hubo presencia policial, controles en los ingresos y reuniones con las comunidades educativas para llevar tranquilidad. En todos los casos, se confirmó que no se detectaron personas armadas ni situaciones de violencia real, aunque la investigación continúa para identificar a los responsables.









