EN ALZA. La guerra desatada por Estados Unidos e Israel sobre Irán impulsó la caída de las bolsas y la suba del petróleo. FOTO TOMADA DE ELFINANCIERO.COM.MX

La creciente tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a encender las alarmas en los mercados globales y puso el foco en el impacto que un encarecimiento sostenido del petróleo podría tener sobre las economías emergentes. En ese escenario, un informe reciente del banco estadounidense Citi ubicó a la Argentina entre los países más expuestos ante una eventual salida de capitales.
En su reporte de estrategia global, la entidad financiera proyectó que el Brent podría acercarse a los U$S80 como reacción inicial a la crisis en Medio Oriente, una tendencia que comenzó a reflejarse en las primeras operaciones. El banco subrayó que el factor decisivo no es solo el salto del crudo, sino la duración del shock.
Según el análisis, el frente inflacionario y cambiario son las principales amenazas ante la fragilidad de la economía argentina. “Prevemos que las crisis del petróleo podrían desanclar drásticamente las expectativas de inflación interna en los mercados emergentes”, señaló el informe. La advertencia llega en un contexto en el que los inversores proyectaban una desaceleración de la inflación y recortes de tasas en distintas economías.
Para Citi, el efecto podría resultar “particularmente agresivo dado cómo están configurados los mercados actualmente”, con expectativas mayoristas en baja que todavía inciden en la moderación del índice de precios al consumidor y sostienen previsiones de menores tasas de interés.
El documento advierte que los países con escaso respaldo en reservas internacionales enfrentan un riesgo adicional. “Países con bajas reservas de divisas, como la Argentina, Sri Lanka, Pakistán y Turquía, enfrentan mayores riesgos de salidas repentinas de capital y depreciación de sus monedas”, indicó el reporte.
En esa línea, la entidad planteó que no se trata únicamente del traslado directo del precio del petróleo a los valores internos. “El grado en que los shocks petroleros pueden desanclar las expectativas de inflación interna […] será clave para comprender la reacción de las monedas, las tasas locales y los bonos”, sostuvo.
Como ejercicio teórico, el banco estimó que un incremento de U$S10 en el Brent podría añadir cerca de un punto porcentual a la inflación anual argentina en 2026 y 2027. Si bien el impacto parece moderado frente a proyecciones privadas que ubican el IPC en torno al 22%, el verdadero riesgo —según remarcó Citi— radica en un cambio brusco en el humor de los inversores y en la dinámica de los flujos financieros.
El informe también identificó un “segundo ángulo de riesgo”: la capacidad de cada país para contener eventuales salidas de capital en función de su nivel de reservas. “No se debe solo a los riesgos de desanclar las expectativas de inflación […] sino especialmente para los países con reservas de divisas muy bajas; Argentina se destaca aquí, pero hay otros como Sri Lanka, Pakistán y Turquía”, afirmó.
Aunque el banco recordó que los shocks geopolíticos suelen ser transitorios, advirtió que una escalada prolongada entre Estados Unidos e Irán, con el petróleo en niveles elevados, podría amplificar la volatilidad cambiaria y financiera en economías frágiles.










