Donald Trump ordenó ataques en Irán.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este domingo que las fuerzas armadas norteamericanas “destruyeron y hundieron” nueve embarcaciones de la Marina iraní durante el ataque masivo lanzado el sábado contra objetivos del régimen persa. Además, aseguró que en otra ofensiva fue destruida gran parte del cuartel general naval de Irán.
“Acabo de ser informado de que hemos destruido y hundido 9 barcos de la Marina iraní, algunos de ellos relativamente grandes e importantes”, escribió el mandatario en su red social Truth Social. Y agregó: “Vamos por el resto: ¡pronto estarán reposando en el fondo del mar también! En otro ataque, destruimos en gran medida su cuartel general naval”.
Uno de los buques alcanzados: la corbeta Jamaran
Más temprano, el Mando Central de Estados Unidos informó que una corbeta iraní de la clase Jamaran fue atacada al inicio de la denominada Operación Epic Fury. Según el comunicado, el buque se estaba hundiendo en el golfo de Omán, en el muelle de Chah Bahar.
La embarcación identificada es la Jamaran, uno de los buques más emblemáticos de la Armada iraní.
Trump abrió la puerta a dialogar con Irán
En paralelo a la escalada militar, Trump aseguró que está dispuesto a mantener conversaciones con dirigentes iraníes, aunque reconoció que varios de sus interlocutores anteriores murieron en los recientes bombardeos.
“Ellos quieren hablar, y yo he aceptado hablar, así que hablaré con ellos. Deberían haberlo hecho antes”, afirmó en declaraciones difundidas por la revista The Atlantic. “La mayoría de esa gente ha muerto. Algunos de aquellos con quienes estábamos negociando han muerto”, añadió.
El mandatario sostuvo además que un eventual levantamiento popular contra el régimen iraní podría estar en marcha, al citar celebraciones observadas tanto dentro de Irán como en comunidades de la diáspora en ciudades estadounidenses.
Bajas estadounidenses y escalada regional
Las declaraciones se produjeron poco antes de que el Pentágono confirmara las primeras bajas estadounidenses de la campaña: tres militares muertos y cinco heridos graves.
Mientras tanto, el conflicto continúa escalando en Medio Oriente. Israel lanzó una nueva oleada de bombardeos sobre Teherán y prometió ataques “sin interrupciones”, en tanto que los Guardianes de la Revolución iraní respondieron con misiles y drones contra territorio israelí y bases militares en el Golfo.
En Israel, el saldo de víctimas fatales ascendió a al menos diez personas, incluidas nueve que murieron en Beit Shemesh en el ataque más mortífero contra suelo israelí desde el inicio de la confrontación.
Impacto político y económico
Consultado sobre el impacto económico del conflicto, Trump minimizó las proyecciones negativas y descartó un efecto significativo en el precio del petróleo o en las elecciones legislativas de medio término. “Tenemos la mejor economía que hemos tenido jamás”, afirmó.
La ofensiva del sábado fue la segunda acción conjunta de Washington e Israel contra Irán en menos de un año. Según la Casa Blanca, los ataques recientes afectaron de forma directa la estructura de mando y la infraestructura estratégica del régimen iraní, en medio de una crisis política interna tras la muerte de altos dirigentes.
El escenario en Medio Oriente sigue siendo incierto, con advertencias cruzadas, amenazas de represalias y la posibilidad de nuevas operaciones militares en los próximos días.







