Patricia Bullrich, en su banca, durante la última sesión del Senado.

Tras un debate de poco más de una hora, el oficialismo y la oposición dialoguista ratificaron los cambios introducidos por la Cámara de Diputados, al dejar la reforma laboral lista para su sanción definitiva el viernes 27 de febrero. De este modo, el proyecto libertario obtuvo esta mañana dictamen de comisión en el Senado.
La celeridad del tratamiento tiene una explicación política. El Ejecutivo busca que la ley esté sancionada antes del discurso presidencial del próximo 1° de marzo. El despacho de las comisiones de Trabajo y de Presupuesto aceptaron la eliminación del artículo 44 -referente a las licencias médicas-, que fue el único punto modificado por la Cámara Baja durante la madrugada.
Un trámite "expedito" y polémico
La reunión fue conducida por Patricia Bullrich, jefa de la bancada libertaria, quien evitó las digresiones políticas y se centró en la ratificación del texto. "La propuesta es aceptar el proyecto que viene de Diputados sin el artículo 44", resumió de forma escueta.
Sin embargo, la velocidad del trámite encendió las críticas del interbloque de Unión por la Patria. Mariano Recalde impugnó el procedimiento, al calificarlo de "irregular" por aprobarse "a libro cerrado".
En la misma línea, Florencia López denunció que la convocatoria al plenario se realizó incluso antes de que el proyecto saliera de Diputados, tachando la reunión de "acto jurídico inexistente".
Pese a las advertencias de la oposición sobre la inconstitucionalidad de la norma y su futura judicialización, el oficialismo cuenta con los votos de la UCR, el Pro y bloques provinciales para convertir la reforma en ley en la sesión del próximo viernes.







