Así es el moderno cuarto de juegos que La Joaqui diseñó para sus hijas

Cuando las luces de los escenarios se apagan, La Joaqui encuentra su mejor versión en la intimidad de su hogar. Lejos del ruidoso mundo del RKT, la artista diseñó un santuario de expresión pura para sus hijas: un cuarto de arte donde el minimalismo moderno y la explosión de colores infantiles conviven en un equilibrio perfecto.
Estética industrial y calma visual
A diferencia de los cuartos infantiles sobrecargados, el espacio elegido por la cantante apuesta por una base de hormigón visto y suelos claros. Esta estructura neutra no es casual; funciona como un lienzo en blanco que permite que las verdaderas protagonistas sean las obras de las niñas. En este entorno, las mascotas de la familia suelen ser los únicos testigos de las tardes de pinceles y acuarelas.
El espejo gigante: mucho más que un detalle deco
El elemento que domina la escena es un espejo de estilo clásico con marco blanco, apoyado estratégicamente contra la pared. Más allá de ampliar visualmente el ambiente, este objeto fomenta la autopercepción de las pequeñas mientras crean.
Frente a él, el "set de trabajo" se completa con:
Atriles de madera a medida: caballetes infantiles que les brindan autonomía total para pintar.
Mobiliario funcional: una mesa redonda y sillas pequeñas donde nacen las primeras narrativas y trazos libres.
La mansión de juegos: una casa de muñecas blanca de gran escala que complementa el rincón, invitando a la creación de historias y personajes.
Fomentar la sensibilidad desde la cuna
En el cuarto de arte de las hijas de La Joaqui, el error no existe. Los cuadros apoyados en los atriles muestran trazos vibrantes y espontáneos, reflejando una filosofía de crianza que prioriza el proceso creativo por sobre el resultado final. Todo está al alcance de sus manos, promoviendo una libertad que convierte el juego en un aprendizaje natural.







