REFORMA LABORAL. El Gobierno acelera el debate en la Cámara Baja y la CGT analiza convocar a un paro.
La Confederación General del Trabajo (CGT) se encamina a definir un paro nacional de 24 horas como respuesta al inminente tratamiento de la reforma laboral en la Cámara de Diputados de la Nación. La medida busca expresar el rechazo de los principales sindicatos a los cambios impulsados en la legislación laboral, que ya cuentan con media sanción del Senado.
Hasta el viernes, en la conducción de la central sindical predominaba una postura dialoguista frente al proyecto. Sin embargo, en las últimas horas el escenario cambió con rapidez luego de que el Gobierno hiciera pública su intención de avanzar con la votación en el corto plazo. Esto derivó en la convocatoria anticipada a una reunión clave de la central obrera, en medio de un creciente consenso interno para convocar a una huelga general.
“Están dadas las condiciones y generados los consensos colectivos para ir hacia una huelga nacional”, advirtió el dirigente sindical Cristian Jerónimo, uno de los tres jefes de la CGT, en declaraciones a Radio 10. Según consignó Ámbito, el secretariado general de la central se reunirá por Zoom hoy a las 11 para avanzar en la organización de la medida de fuerza, lo que marcaría un giro en la estrategia de la entidad, más cercana al diálogo que a la confrontación directa en esta etapa.
Entre los factores que explican el cambio de postura figura la intención del Gobierno de acelerar el tratamiento del proyecto antes del 1 de marzo, cuando el presidente Javier Milei pronuncie su discurso en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. En ese marco, el oficialismo busca que la iniciativa sea debatida en Diputados en los próximos días.
DIPUTADOS. El Gobierno busca que el debate sea antes del miércoles 25.
Otro elemento decisivo es la presión creciente de distintos gremios para avanzar con una medida de fuerza. El titular de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, lo planteó con dureza en declaraciones a El Destape: “No me quiero hacer cargo de que a Cristina (Kirchner) le hicimos un montón de paros por el impuesto a las ganancias y hoy, que reventaron la ley de contrato de trabajo, no hicimos ninguno”.
Aunque inicialmente el triunvirato que conduce la central -integrado por Octavio Argüello, Jorge Sola y Jerónimo- evaluaba convocar al Consejo Directivo recién el miércoles, la conducción resolvió adelantar la reunión para definir la huelga. “El triunvirato prefería no hacer un paro, pero se dieron cuenta de que por abajo se estaba planificando un cese de actividades de 24 horas, y si no lo impulsaba la CGT iban a quedar descolocados”, expresó un directivo sindical a Infobae.
En un documento interno, la central obrera sostiene que la reforma “es contrario a la Constitución Nacional y a los tratados internacionales con rango constitucional” y califica el proyecto de “regresivo y perjudicial para los trabajadores”. Entre los puntos más cuestionados figuran las modificaciones en el régimen de indemnizaciones, la jornada laboral, el derecho de huelga y las restricciones a las asambleas sindicales.
También genera fuerte rechazo la reducción de los montos salariales en casos de licencias por enfermedad o accidentes no laborales. El informe cegetista enfatiza que “afecta el bolsillo del trabajador en momentos en que tiene gastos adicionales derivados de su condición médica”, y advierte que habrá un recorte del 50% del salario cuando la enfermedad o el accidente se vinculen a una actividad voluntaria.
Antes del 1 de marzo
El tratamiento legislativo enfrenta dificultades logísticas vinculadas al calendario de feriados y al regreso de legisladores a la Capital Federal, lo que mantiene abierta la fecha de la sesión entre el jueves 19 y el miércoles 25.
En el oficialismo prevalece el optimismo respecto de la aprobación del proyecto, aunque la resistencia de bloques dialoguistas -entre ellos Propuesta Republicana (PRO)- y de representantes provinciales introduce incertidumbre, especialmente por modificaciones de último momento vinculadas al pago de salarios mediante billeteras digitales y la cobertura de licencias médicas.
Por su parte, mientras algunos dirigentes de la CGT esperan que sectores de la oposición impulsen cambios o frenen la iniciativa, otros consideran inevitable una futura judicialización de la norma. En ese contexto, el documento sindical invoca los principios de progresividad y no regresión establecidos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y sostiene que cualquier reforma laboral debería surgir de un proceso tripartito que incluya al Estado, los trabajadores y los empleadores.









