En lo político y en lo social: ¿cuáles pueden ser las implicancias de la reforma laboral?

El proyecto que será debatido en Diputados involucra de manera directa a distintos actores de la sociedad civil: qué significa para cada uno.

EXPECTATIVAS EN LA ROSADA. El proyecto de reforma laboral es una de las grandes apuestas del Gobierno nacional. EXPECTATIVAS EN LA ROSADA. El proyecto de reforma laboral es una de las grandes apuestas del Gobierno nacional.
Bárbara Nieva
Por Bárbara Nieva Hace 7 Hs

El proyecto de reforma laboral que obtuvo media sanción en el Senado sacudió -para bien o para mal- a diferentes sectores. Y son distintas las aristas que pueden analizarse a partir del caso. El Gobierno nacional impulsa la iniciativa como una de sus grandes apuestas de gestión, y prevé que la Cámara de Diputados la trate hasta antes del 1 de marzo. ¿Cuál es el impacto que podría tener una modificación de este calibre en el régimen que regula el trabajo en Argentina? ¿Existe el riesgo de un costo político para el presidente Javier Milei o se consolida como una victoria? ¿Qué puede pasar más adelante?

En este análisis cumple un papel central el sector empresarial, que se presenta como uno de los protagonistas en cuanto al impacto directo de la normativa impulsada por el oficialismo. Se cree que hay ventajas como la reducción de la litigiosidad, la disminución de los costos laborales, la mayor flexibilidad en la organización del trabajo y la menor responsabilidad solidaria. También se considera “un plus” la simplificación administrativa y fiscal y otras actividades específicas.

La siguiente línea afectada, seguida de los empresarios, son los trabajadores de todos esos rubros y comercios. Y esta cuestión va ligada directamente con el rol del sindicalismo, que tendría sus fuertes cuestionamientos a la reforma. De hecho, la Confederación General del Trabajo (CGT), anticipó que habrá una reunión de urgencia de su Consejo Directivo el lunes para organizar un paro general de 24 horas para el día que la Cámara de Diputados comience a tratar el proyecto de Milei.

La discusión en la Cámara baja es un tema aparte. El oficialismo procura tratar el proyecto en un breve plazo: se cree que si el Presidente llega al 1 de marzo -inicio del período de sesiones ordinarias- con la reforma laboral y el régimen penal juvenil aprobados, se potenciaría el efecto político de su discurso en el Congreso de la Nación. Sin embargo, el debate no sería sencillo. Más allá de los votos que pudiera tener asegurados el Gobierno, distintos parlamentarios adelantaron su intención de discutir e insistir con algunas modificaciones.

De todos modos, el planteo de los analistas es que el Poder Ejecutivo Nacional (PEN) avanza en las discusiones políticas en una posición distinta a la que tuvo en sus primeros meses de gestión: con la reforma laboral se pudo ver a un Gobierno dialoguista, con margen de negociación y dispuesto a escuchar devoluciones y críticas. Aunque también de allí se desprende otro escenario: con la luz verde en el Congreso, el nuevo desafío será mostrar a la ciudadanía resultados fehacientes de que el camino elegido es el mejor para el país.

› Punto de vista I: sobre el impacto en las empresas

Juan Martín Morando - Socio de Legales de BDO Argentina

Las ventajas para los empleadores pueden agruparse en seis grandes ejes:

a) Reducción de la litigiosidad laboral: me estoy refiriendo al creciente número de órganos vacantes, tanto en la Primera Instancia como en la Cámara.

Si bien estos cambios no producirán efectos positivos en el corto plazo, es muy probable que el recambio generacional, la modernización de los procesos judiciales, y una legislación de fondo más moderna y acorde a las necesidades actuales de las partes del contrato de trabajo traiga aparejadas sólo buenas noticias.

Por otra parte, el proyecto extiende el plazo para que el empleador haga entrega del certificado del art. 80 de la LCT de dos a 45 días hábiles, siendo este plazo más ajustado a la realidad.

b)  Disminución de costos laborales: no se trata de los salarios, sino de las sumas que han de abonarse por sobre la remuneración de bolsillo de los trabajadores como la reducción de contribuciones patronales para grupos protegidos, la incorporación del Fondo de Asistencia Laboral, y la clarificación de algunos beneficios sociales.

Una incorporación interesante es el pago en cuotas de las sentencias definitivas. Por otra parte, el nuevo texto formula una importante distinción respecto de los salarios que han de abonarse en casos de enfermedades o accidentes inculpables.

c) Mayor flexibilidad en la organización del trabajo: el proyecto mantiene la eliminación del proceso de restablecimiento de las condiciones modificadas, flexibiliza los contratos a tiempo parcial y plazo fijo, y clarifica los alcances de los contratos de temporada y por equipos.

d) Menor responsabilidad solidaria: se mantienen las limitaciones de la solidaridad a los casos de fraude, confusión patrimonial o aprovechamiento indebido.

e) Simplificación administrativa y fiscal: una de las grandes ventajas del proyecto es la simplificación de los trámites registrales.

En conjunto, los cambios propuestos profundizan más las ideas iniciales del Gobierno: reducir los costos empresarios, una mayor previsibilidad del sistema en su conjunto, dirigido a favorecer la inversión y el empleo formal con menores contingencias judiciales; costos laborales más previsibles; más flexibilidad operativa; menos trámites y cargas administrativas; reducción sustancial del riesgo de laboralización de contratistas y repartidores de apps; y mayor competitividad para PyMEs e industrias con ciclos variables. Solo resta esperar el resultado final.

› Punto de vista II: expectativa electoral y social

Patricio Adorno - Politológo

Existen dos elementos que pueden observarse para medir el impacto real en el corto plazo de la norma: el primero, (de no mediar cambios importantes en la situación económica actual) es la evolución del empleo registrado en el país. El segundo, será el grado de aplicación de las nuevas condiciones de trabajo establecidas en la ley. Hemos visto, por ejemplo, que en el caso de la “Ley Bases” y, a casi dos años de su sanción, muchas de las disposiciones no han sido adoptadas, como el fondo de cese laboral.

En términos políticos, creo que este es el principal elemento que podría condicionar las expectativas electorales del Gobierno de cara a 2027. Un desempleo que se vuelva endémico puede constituirse en un factor que desencadene dinámicas que generen y espiralicen el descontento con el Gobierno nacional.

Hay otro elemento importante: que el Gobierno mostró una versión políticamente mucho más madura. Mostró capacidad de aprendizaje y flexibilidad para hacer concesiones a gobernadores, gremios, senadores aliados y también a lobbys empresariales, que le permitieron articular una coalición parlamentaria exitosa y esta es una señal importante de cara a los actores domésticos y extranjeros.

Otro punto es que tanto en el caso de la “Ley Bases” como en la “Modernización Laboral”, el sindicalismo obtuvo concesiones importantes en la negociación con el Ejecutivo, principalmente respecto a lo que se denomina “caja sindical” que está vinculado a Obras Sociales y cuotas de afiliados, además de cuestiones como la ultractividad de los convenios o la negociación sectorial.

En este sentido creo que, con la media sanción, se confirmó que el sindicalismo, en términos generales, sólo tiene una capacidad real de incidir en los márgenes de las iniciativas del oficialismo pero no de impedirlas como en otros momentos. Esto, en parte, también está fuertemente influenciado por el debilitamiento y fragmentación del peronismo en el Congreso de la Nación.

De este modo, y de cara a los debates que se produzcan hasta 2027, es probable que veamos a estos dos sectores estar mucho más atentos a las líneas rojas de los aliados coyunturales del Gobierno (como el tema de recursos coparticipables, por ejemplo) para aprovechar estos puntos de presión en la negociación de su propia agenda.

En este sentido, ambas iniciativas son, de cara a la opinión pública, claros triunfos. El gobierno empieza a generar la sensación de “tener las herramientas” con las que cumplir las expectativas generadas en la sociedad.

› Punto de vista III: éxitos, liderazgos y desafíos

Carlos Germano - Analista político

Fue una semana muy importante para el Gobierno nacional. Logró media sanción en temas que eran muy difíciles de tratar, empazando por la reforma laboral. Este es un tema que el gobierno de Raúl Alfonsín en el 84’ no pudo, con la ley Mucci: tenía media sanción en diputados y el Senado la bloqueó.

En el 2000 fue la ley Banelco, también frenada por el Senado, lo que a su vez tuvo con consecuencias políticas gravísimas, porque después de eso renunció el entonces vicepresidente Carlos “Chacho” Álvarez. Tampoco Mauricio Macri pudo avanzar.

Y ahora, por primera vez se logra una media sanción de un tema que era imposible de que pasara por el Senado, que esta vez fue la Cámara de origen.

A su vez hay que agregarle la falta de liderazgo. Allá por los albores de la democracia había una figura muy fuerte en el sindicalismo, que era Saúl Ubaldini. Cuando fue la época del gobierno de la Alianza, con la famosa Ley Banelco, también había un liderazgo fuerte de Hugo Moyano.

Hoy lo que vemos es una deflación absoluta de liderazgos sindicales, con una sociedad que los rechaza totalmente.

También hay un cambio muy importante del Gobierno nacional: que se permite consensuar, se permite entender y aceptar que han crecido mucho legislativamente, pero que no son mayorías y que para eso es necesario construirlas.

Las figuras de Patricia Bullrich y de Martín Menem les están jugando muy a favor, con más consenso después del triunfo electoral de octubre. Y hay que agregarle una semana exitosa con la media sanción en Diputados de la ratificación del acuerdo Mercosur-Unión Europea.

Por su parte, vemos un peronismo muy deshilachado, donde claramente los liderazgos están totalmente deflacionados. Y en ese escenario, en un cambio de actitud y con una política legislativa mucho más sólida, LLA puede cumplir sus objetivos.

Lo que está claro es que hay una sociedad que indudablemente está mirando en forma diferente a años anteriores.

Una dirigencia opositora cada vez más conservadora, que cuida su estatus quo sin tratar de modificar absolutamente nada, sin propuestas claras alternativas al gobierno de Milei y una sociedad que no la estaba pasando bien. A la mayoría de los argentinos le está costando llegar a fin de mes, pero lo que empiezan a tener claro es que para atrás no quieren volver.

¿Será Milei? Puede ser Milei, con posibilidades claras de reelección, pero va a tener que trabajar mucho en volver a generar consumo y estabilizar salarios.

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