BUENOS AIRES. La CGT endurece su postura contra la reforma laboral.

La CGT acelera definiciones y podría convocar a un paro nacional frente al avance de la reforma laboral impulsada por el Gobierno en la Cámara de Diputados. El cosecretario general de la central obrera, Cristian Jerónimo, advirtió que “están dadas las condiciones” para una medida de fuerza y confirmó que el Consejo Directivo se reunirá de urgencia para definir el plan de acción.
Reunión clave de la CGT para definir el paro nacional
La Confederación General del Trabajo convocó a una reunión virtual del Consejo Directivo este lunes a las 11 con “carácter de urgencia”. El objetivo es analizar el escenario parlamentario y poner fecha a un eventual paro general contra la reforma laboral promovida por el presidente Javier Milei.
Según Jerónimo, existe consenso sindical suficiente para avanzar en una huelga nacional. “Estamos ante un ataque directo a los derechos de los trabajadores”, sostuvo en declaraciones a Radio 10.
La central obrera reúne a cientos de organizaciones sindicales y sus decisiones estratégicas se adoptan de manera colegiada. Sin embargo, la presión interna crece ante el avance del proyecto en Diputados.
Fuerte rechazo a la reforma laboral
Jerónimo calificó la iniciativa como “un proceso de ley regresivo”, con “una redacción maliciosa y una carga ideológica que va en contra de los derechos colectivos e individuales del mundo del trabajo”.
El dirigente cuestionó el argumento oficial de que la reforma generará empleo. “No tendrá impacto real en la creación de puestos de trabajo. Busca tapar el fracaso del plan económico y beneficiar a los sectores más concentrados”, afirmó.
Además, advirtió que varios legisladores no habrían dimensionado el alcance del texto hasta etapas avanzadas del debate y llamó a gobernadores y representantes políticos a evaluar las consecuencias sociales y económicas de su eventual aprobación.
Licencias médicas, uno de los puntos más sensibles
Entre los aspectos más controvertidos, la CGT puso el foco en los cambios vinculados a las licencias por enfermedad. Según Jerónimo, su incorporación en instancias finales del trámite legislativo revela una orientación “profundamente regresiva”.
El sindicalista alertó que trabajadores con enfermedades graves podrían percibir solo una parte de sus ingresos durante sus licencias, lo que consideró “uno de los puntos más sensibles del debate” por su impacto directo en derechos adquiridos en materia de salud laboral.
Clima social y advertencia de conflicto
Desde la central obrera describen un contexto de deterioro económico, con hogares endeudados, caída del empleo y cierre de empresas. En ese marco, sostienen que la reforma podría profundizar la crisis social.
Jerónimo afirmó que la CGT no se opone a discutir una modernización laboral, pero remarcó que cualquier actualización normativa debe surgir de una negociación equilibrada entre trabajadores y empleadores, algo que —según denunció— no ocurrió en este caso.
Con este escenario, la CGT se encamina a una definición que podría escalar el conflicto social en las próximas semanas. Si el Consejo Directivo avanza con la convocatoria, el paro general marcará un nuevo capítulo en la confrontación entre el movimiento obrero y el Gobierno por la reforma laboral.







