ACCIÓN. Diputados opositores pidieron la conformación de la comisión bicameral y se presentaron ante la Justicia para suspender la aplicación del DNU.

Tras la votación favorable en el Senado de la reforma laboral, ahora el Gobierno acelera su agenda de temas en Diputados. En la que será la primera sesión del año, la Cámara de Diputados debatirá hoy dos proyectos centrales para la agenda del Gobierno: la creación del nuevo Régimen Penal Juvenil y la ratificación del histórico acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea.
Con un panorama de apoyos fragmentados pero optimismo en las filas libertarias, el oficialismo apunta a conseguir media sanción para ambas iniciativas.
Régimen Penal Juvenil: entre el castigo y la contención
El dictamen de mayoría, que cuenta con 81 firmas de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y bloques aliados, propone reducir la edad de imputabilidad de los 16 a los 14 años. El proyecto establece una pena máxima de 15 años de prisión y contempla programas de asistencia médica, deportiva y tratamiento de adicciones.
La oposición llega dividida: mientras el grueso de Unión por la Patria rechaza el cambio, un sector vinculado al massismo presentó un dictamen propio que coincide en bajar la edad a 14. En tanto, la izquierda y sectores del peronismo catamarqueño mantienen el rechazo absoluto a la medida.
El factor económico: $23.000 millones para su implementación
Para desactivar críticas sobre la viabilidad del proyecto, el Gobierno incluyó una partida presupuestaria de más de $23.700 millones. El grueso de los fondos ($20.000 millones) se destinará a la Defensoría General de la Nación para garantizar la asistencia legal de los menores, mientras que los $3.000 millones restantes financiarán la estructura de "supervisores" bajo la órbita del Ministerio de Justicia.
Mercosur-UE: un pacto de 3.000 páginas
En la misma sesión, se tratará el extenso acuerdo con la Unión Europea. Con 46 firmas de apoyo, la iniciativa busca eliminar barreras arancelarias e integrar a la Argentina en las cadenas de valor globales.
Según el texto oficial, el objetivo es crear un "marco previsible" que reactive el flujo de inversiones, tras décadas de negociaciones estancadas.







