POR LA PUERTA GRANDE. Casi medio centenar de tucumanos están interesados en encabezar el organismo. .
Ayer cerró el plazo previsto para que los interesados en cubrir la Defensoría del Pueblo presentaran su postulación ante la Legislatura. Por el registro de la mesa de entrada pasaron 46 carpetas con nombres de hombres y de mujeres que buscarán el visto bueno de la mayoría de los legisladores para ocupar el puesto que hoy ostenta Eduardo “Lalo” Cobos.
En el listado aparecen apellidos diversos, que incluyen los de hombres que ya ocuparon el cargo, el propio ombudsman actual y dirigentes políticos y sociales diversos. Los anotados son: Sebastián Uro Romero, Paula Nemer, Francisco Mejías, Álvaro Contreras, Ramón Acuña, César Toledo, Martín Garzón, Estela Apud, Clelia Cruz Sánchez, Raúl Carlos Daniel, Daniel Alberto Ponce, Mabel Bravo, Facundo Vergara, Julio Valdez, Gustavo Usandivaras, Rubén Darío Vega Herrera, Jorge Rocha, Alejandra Racedo, Eduardo Sarris, Julio Herrera Piedrabuena, Silvana Pinto Gallardo, José Ramos, José Alcaraz, Juan Eduardo Rojas, Sonia Toledo, Miguel Paz, Christian Fernández, María Celeste Vales, Mónica Villa, Jorge Lobo Aragón, Cobos, José García, Julio Picabea, Fernando Said Juri, María Pamela Tenreyro, Agustín Fernández, María Cristina Idígoras, Elsa Hasán Jalil, Rolando Argañaraz, Pedro Prioris, Claudia Boyanovsky, Daniel Mendoza, Gustavo Gaón, Juan Manuel Guevara, David Mizrahi y Lourdes Núñez.
El listado será, muy probablemente, observado con atención y leído con lupa por los propios involucrados, por los interesados y por los distintos actores políticos por varios motivos. En primer término, hay ex defensores como García Mena, Rojas y Juri (todos peronistas) que buscarán regresar al cargo. En segundo lugar, aparecen ex funcionarios de distintos partidos como Mizrahi, Lobo Aragón y Contreras. Además, en el listado también figuran actores de la sociedad civil y profesionales de distintas áreas.
Estas particularidades le suman expectativas a las que ya había en torno al proceso que se está llevando adelante en la Legislatura para elegir el próximo ombudsman. ¿Por qué? Porque en un principio se dio por hecho que Cobos corría con ventajas para continuar en el cargo, más aún teniendo en cuenta que él mismo había manifestado la intención de darle continuidad a su tarea y que es un aliado del oficialismo provincial, que hoy cuenta con amplia ventaja numérica en la Cámara, cuyos integrantes son los que votarán para consagrar al próximo defensor. Otro dato no menor: Su hijo, Tomás Cobos, es legislador e integra la comisión de Asuntos Constitucionales, una de las dos (junto a Peticiones y Acuerdos), que deben analizar los pliegos de los postulantes.
De Jaldo
Sin embargo, tal como había adelantado días atrás el columnista de LA GACETA Marcelo Aguaysol, el ex diputado nacional Fernández tendría el OK del gobernador, Osvaldo Jaldo, para ocupar ese puesto. El aguilarense es un hombre del riñón jaldista, puso la cara por el mandatario en el Congreso cuando se pergeñó el Bloque Independencia y estuvo siempre del lado del tranqueño, desde los tiempos en que estallara aquella interna feroz con Juan Manzur en el seno del PJ.
En la Legislatura afirman que aún no les llegó ningún tipo de “recomendación” desde la Casa de Gobierno, pero huelen que efectivamente Fernández podría ser el elegido en caso que Jaldo así lo solicite. De todos modos, Cobos posee un peso territorial importante, además de contar con un legislador. Por los corrillos del poder se menciona que podría recibir la invitación de Jaldo para que ocupe un puesto en la estructura del Poder Ejecutivo, en algún cargo de segunda o tercera línea.
También mencionan que se aguarda el regreso del vicegobernador, Miguel Acevedo, como para tener mayores detalles sobre lo que pueda suceder con el cargo. En cuestiones como estas, la dupla gobernante suele conversar las decisiones para respetar los rangos y la cuestión “orgánica”.
Entre otras conversaciones se menciona que algún ex funcionario de otro partido hoy cercano al Poder Ejecutivo podría ser consagrado defensor adjunto, como parte de las negociaciones para que el ombudsman elegido tenga la mayor cantidad de avales posible. ¿Será?









