Tucumanos habrían blanqueado U$S 14 millones para el Comando Vermelho

Los detalles de la maniobra que habrían realizado dos jóvenes y sus madres. Se trata de una causa que se originó en Buenos Aires.

IMÁGENES DEL HORROR. En octubre pasado, policías y miembros de la organización criminal protagonizaron un sangriento enfrentamiento. IMÁGENES DEL HORROR. En octubre pasado, policías y miembros de la organización criminal protagonizaron un sangriento enfrentamiento.

Durante años fue una sospecha alimentada por informes internacionales. Ahora, por primera vez, quedó acreditado un vínculo directo entre tucumanos y el Comando Vermelho, una de las organizaciones criminales más poderosas de Sudamérica. La Justicia Federal detectó que dos jóvenes y sus madres habrían realizado maniobras de lavado de activos para la estructura brasileña. Como primera medida, se dispuso el congelamiento de criptoactivos y bienes de los investigados.

La investigación se originó en el expediente conocido como “Operación Crypto”. Según la pesquisa realizada por la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), a cargo del fiscal Diego Velasco, se logró desarticular una compleja estructura financiera.

De acuerdo con la investigación, Marcelo Clayton Alves de Sousa “dirigió una organización destinada a concretar, con habitualidad, diversas operaciones económicas y financieras, durante varios años, con la finalidad de otorgarle apariencia de origen lícito a dinero proveniente de un ilícito penal (narcotráfico, estafas y evasión impositiva)”. El año pasado se estimó que este grupo habría blanqueado unos US$ 500 millones.

En esa compleja investigación (se informa por separado) se descubrió que la banda tenía ramificaciones en Tucumán. Por esa razón, el juez interviniente envió copia del expediente para que los sospechosos fueran investigados en esta provincia.

EL INVESTIGADOR. El fiscal federal Agustín Chit dirige la pesquisa. EL INVESTIGADOR. El fiscal federal Agustín Chit dirige la pesquisa.

El caso quedó en manos del fiscal federal Agustín Chit. Con la colaboración de María Fernanda Bergalli, titular de la Secretaría para la Investigación Financiera y el Recupero de Activos, y de María del Carmen Chena, responsable de la Dirección General de Recuperación de Activos y Decomiso de Bienes, tras varios meses de pesquisa lograron establecer cuál habría sido la maniobra desplegada por los tucumanos.

Novedoso

La investigación no fue sencilla. Los sospechosos habrían participado de una maniobra financiera compleja que no tendría antecedentes en la historia judicial local.

A pesar de ello, se logró identificar a dos jóvenes menores de 25 años que habrían contado con la colaboración de sus madres para ingresar al mercado financiero unos US$ 14 millones. Por cuestiones legales, sus nombres no pueden ser difundidos.

De acuerdo con la hipótesis fiscal, un grupo de personas habría canalizado fondos de origen ilícito -entre ellos provenientes de la narcocriminalidad- a través de complejas maniobras financieras que incluyeron el uso de plataformas digitales, billeteras virtuales, exchanges de criptomonedas y entidades bancarias tradicionales.

Los investigadores advirtieron inconsistencias entre el volumen de operaciones registradas y el perfil patrimonial y fiscal de los involucrados, lo que reforzó las sospechas sobre el origen de los fondos.

La operatoria detectada incluía la recepción de activos, su fragmentación y diversificación mediante trading de criptomonedas y un presunto retorno hacia un beneficiario final identificado como Alves de Sousa, ciudadano brasileño que se encuentra prófugo y con investigaciones abiertas tanto en Argentina como en Brasil por lavado de activos y delitos vinculados al narcotráfico.

Planteo

El fiscal Chit, tras reunir evidencia en contra de los investigados, solicitó que se adoptaran medidas cautelares antes de que se resolviera su situación procesal.

El juez federal José Manuel Díaz Vélez ordenó el congelamiento de US$ 208.693 que fueron incautados y quedaron como depósito judicial en una cuenta especial del Banco Nación.

Además, dispuso medidas cautelares sobre ocho participaciones societarias -siete radicadas en el extranjero-, cuatro vehículos, cerca de 50 productos bancarios y 10 inmuebles, varios de ellos fuera del país, según se publicó en la página fiscales.gob.ar.

Dictada esta medida, aún no se sabe cuáles serán los pasos que se tomarán en el expediente. Sí se confirmó que hasta el momento, según confirmaron fuentes judiciales, ninguno de ellos fue acusado formalmente.

Este caso podría marcar un antes y un después en el NOA. Durante la pandemia, diferentes organizaciones que se dedican a luchar contra el crimen organizado, habían emitido advertencias que esta organización criminal podría haberse radicado en Bolivia. Si bien el vínculo detectado por la Justicia Federal se relaciona con un delito económico, la posibilidad de que una organización criminal tan poderosa como el Comando Vermelho opere en la región cobra cada vez más fuerza.

Perfil: ¿quien es Alves de Souza, el supuesto líder de la organización que lavaba activos?

Marcelo Clayton Alves de Sousa nació en Brasil, presuntamente en una favela de Río de Janeiro. Según los investigadores, se habría radicado en Buenos Aires en 2015. Habría sido enviado por los líderes del Comando Vermelho para montar una estructura que les permitiera lavar activos provenientes de distintas actividades ilícitas. Considerado como uno de los cerebros financieros de la organización criminal, las investigaciones realizadas en nuestro país lo señalan como un especialista en ingresar dinero del narcotráfico al circuito formal.

Tucumanos habrían blanqueado U$S 14 millones para el Comando Vermelho

Su fuerte, según los pesquisas, era la utilización de herramientas financieras como billeteras virtuales, sus conocimientos del mundo cripto y la capacidad para crear empresas pantalla a través de las cuales realizaba operaciones que fueron estimadas en unos US$ 500 millones.

De acuerdo con las pesquisas en su contra, Alves de Sousa habría elegido una lujosa vivienda en un country de Nordelta, en la provincia de Buenos Aires, como base de operaciones. En septiembre de 2023, al enterarse de que lo estaban buscando en el marco de la causa conocida como “Operación Crypto”, se fugó. Desde entonces permanece prófugo. Las autoridades de Brasil también habrían requerido su detención.

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