Con naturalidad, ternura y encanto

Por Roberto Espinosa 21 Diciembre 2011
Es muy joven. Integra "¡UPA! Músicos en Movimiento", un puñado de talentos de La Docta. Formó parte del grupo vocal Raíz Azul con el que ganó en 2001 el Pre-Jesús María, y luego de "La Chunca". Comenzó a caminar por sendas folclóricas como solista en 2007. En "Otros colores", su segundo CD, avanza hacia horizontes latinoamericanos. Un ropaje de fusión musical viste las once piezas de este registro. Curiosas, pero no menos agradables son sus versiones de Nostalgias y de la Serenata del 900, donde se hermanan raíces del candombe, la salsa, el jazz y el bolero. La eficiencia de Sebastián Tello (piano), Sebastián Freiría (guitarras) y Diego Marioni (percusión) le permite desplegar las alas de su corazón en La Ronda, Doralice, Palabras para Julia y Carolina. Es melodiosa, canta con ternura, tiene un sentido innato del ritmo y variados matices. Su voz fluye con naturalidad y encanto. Seguramente, Romina López se convertirá en breve en una de las mejores cantantes argentinas.

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