23 Noviembre 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Boca Juniors consiguió un contundente 4-0 en su cancha sobre Gimnasia y Esgrima La Plata, en un partido en el cual el rendimiento del vencedor fue de menor a mayor hasta redondear un segundo tiempo que generó aplausos.
Una positiva actuación de Federico Insúa, coronada con dos goles, el trajinar parejo de Gary Medel, que abrió el marcador, la sobria actuación del paraguayo Julio César Cáceres en el fondo y los inteligentes movimientos de Martín Palermo fueron los datos positivos para el vencedor, que presentó un esquema con tres puntas.
A los 16', cuando el juego se desarrollaba en la mayor intrascendencia, se abrió el marcador con la misma fórmula de hace una semana, ya que Nicolás Gaitán recibió por la derecha un pase de Insúa y tocó en forma horizontal y corto para Medel, que remató de derecha. La pelota se desvió levemente y descolocó al arquero Sessa. Así se estableció el 1-0.
Gimnasia tuvo mucho tiempo la pelota, jugó la mayor parte de la etapa inicial en campo rival, pero prácticamente no inquietó a Roberto Abbondanzieri, excepto en una acción derivada de un córner, a los 20'. Fabián Rinaudo demoró un remate muy cerca del área chica y después Ariel Agüero se enredó con la pelota.
Boca dispuso de mucho espacio para contraatacar, dada la distancia entre los defensores y volantes platenses, pero no estuvo preciso en el último toque y por eso casi no llegó. A los 43', Insúa, con mucho tiempo para resolver, sacó un remate desde fuera del área que sorprendió a Sessa y se metió junto al palo izquierdo, dejando el 2-0 con que se fueron al descanso.
En el segundo capítulo, después de que Abbondanzieri le tapara a los 7' un mano a mano a José Luis Vizcarra, que dejó pasar una oportunidad inmejorable para descontar, fue todo de Boca.
A los 22', luego de que Abbondanzieri salvara un tiro libre de Juan Neira levantando aplausos, Insúa amplió la diferencia cuando le quedó la pelota solo ante Sessa, tras un centro de Gaitán que Palermo bajó imperfectamente.
El cuarto tanto tuvo lugar a los 38' y se generó en una gran asistencia de Palermo, que recibió de Luciano Monzón y tocó para que Gaitán, de tijera, definiera ante Sessa. (DyN-Especial)
Gran desgaste
"Los muchachos hicieron un gran desgaste. Le ganamos a un equipo que necesitaba los puntos y que juega con muchos volantes en el medio", expresó Roberto Abbondanzieri (foto), que recibió una ovación del público boquense cuando conjuró jugadas de gol.
Análisis
Una goleada que sirve de poco
Por Eduardo Herrera - Redacción de LA GACETA.
Después del empate en uno contra Arsenal, Martín Palermo se quejó por la poca participación en el entramado del ataque boquense y, de paso, reclamó un plus en la entrega de sus compañeros. El público descontento del "Titán" parece haber surtido efecto, porque ayer se vio en "La Bombonera" a un equipo más ambicioso y agresivo, con sus sempiternas dudas en el fondo, es cierto, pero con un dinamismo ofensivo que les permitió a los de Basile liquidar, y con goleada, un partido que comenzó a simplificársele con el primer golazo de Insúa. El chileno Medel había quebrado el cero con un fuerte disparo y "El Pocho" metió el segundo con un zurdazo imparable para Sessa. Ya por entonces, Nicolás Gaitán se mostraba como el hombre más gravitante con sus movimientos vertiginosos y profundos cada vez que el "auriazul" pasaba la mitad de la cancha. Y "Nico" -que lacró el resultado con una espléndida definición- encontró en Insúa el compinche ideal para lastimar en cada maniobra al fondo platense. Insúa volvió a parecerse al de 2005, a ese que Boca extrañaba. Después de tres fechas sin victorias, el equipo le brindó una alegría a su público, aunque a esta altura le sirve de poco.
Una positiva actuación de Federico Insúa, coronada con dos goles, el trajinar parejo de Gary Medel, que abrió el marcador, la sobria actuación del paraguayo Julio César Cáceres en el fondo y los inteligentes movimientos de Martín Palermo fueron los datos positivos para el vencedor, que presentó un esquema con tres puntas.
A los 16', cuando el juego se desarrollaba en la mayor intrascendencia, se abrió el marcador con la misma fórmula de hace una semana, ya que Nicolás Gaitán recibió por la derecha un pase de Insúa y tocó en forma horizontal y corto para Medel, que remató de derecha. La pelota se desvió levemente y descolocó al arquero Sessa. Así se estableció el 1-0.
Gimnasia tuvo mucho tiempo la pelota, jugó la mayor parte de la etapa inicial en campo rival, pero prácticamente no inquietó a Roberto Abbondanzieri, excepto en una acción derivada de un córner, a los 20'. Fabián Rinaudo demoró un remate muy cerca del área chica y después Ariel Agüero se enredó con la pelota.
Boca dispuso de mucho espacio para contraatacar, dada la distancia entre los defensores y volantes platenses, pero no estuvo preciso en el último toque y por eso casi no llegó. A los 43', Insúa, con mucho tiempo para resolver, sacó un remate desde fuera del área que sorprendió a Sessa y se metió junto al palo izquierdo, dejando el 2-0 con que se fueron al descanso.
En el segundo capítulo, después de que Abbondanzieri le tapara a los 7' un mano a mano a José Luis Vizcarra, que dejó pasar una oportunidad inmejorable para descontar, fue todo de Boca.
A los 22', luego de que Abbondanzieri salvara un tiro libre de Juan Neira levantando aplausos, Insúa amplió la diferencia cuando le quedó la pelota solo ante Sessa, tras un centro de Gaitán que Palermo bajó imperfectamente.
El cuarto tanto tuvo lugar a los 38' y se generó en una gran asistencia de Palermo, que recibió de Luciano Monzón y tocó para que Gaitán, de tijera, definiera ante Sessa. (DyN-Especial)
Gran desgaste
"Los muchachos hicieron un gran desgaste. Le ganamos a un equipo que necesitaba los puntos y que juega con muchos volantes en el medio", expresó Roberto Abbondanzieri (foto), que recibió una ovación del público boquense cuando conjuró jugadas de gol.
Análisis
Una goleada que sirve de poco
Por Eduardo Herrera - Redacción de LA GACETA.
Después del empate en uno contra Arsenal, Martín Palermo se quejó por la poca participación en el entramado del ataque boquense y, de paso, reclamó un plus en la entrega de sus compañeros. El público descontento del "Titán" parece haber surtido efecto, porque ayer se vio en "La Bombonera" a un equipo más ambicioso y agresivo, con sus sempiternas dudas en el fondo, es cierto, pero con un dinamismo ofensivo que les permitió a los de Basile liquidar, y con goleada, un partido que comenzó a simplificársele con el primer golazo de Insúa. El chileno Medel había quebrado el cero con un fuerte disparo y "El Pocho" metió el segundo con un zurdazo imparable para Sessa. Ya por entonces, Nicolás Gaitán se mostraba como el hombre más gravitante con sus movimientos vertiginosos y profundos cada vez que el "auriazul" pasaba la mitad de la cancha. Y "Nico" -que lacró el resultado con una espléndida definición- encontró en Insúa el compinche ideal para lastimar en cada maniobra al fondo platense. Insúa volvió a parecerse al de 2005, a ese que Boca extrañaba. Después de tres fechas sin victorias, el equipo le brindó una alegría a su público, aunque a esta altura le sirve de poco.

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