23 Noviembre 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El "Palermo, Palermo, Palermo" que gritaron los hinchas de Boca fue la prueba más clara de que el artillero cuenta con el apoyo de todos, sin importar lo que digan sus compañeros o su sequía en la red.
Ayer el goleador pasó una prueba de fuego. Hace una semana se había quejado de que la pelota no le llegaba y por eso no podía marcar. Alfio Basile lo escuchó y mandó a la cancha a Nicolás Gaitán y a Pablo Mouche. Pero tampoco pudo y ya son seis los partidos que lleva sin convertir. La última vez que Palermo celebró fue en el Monumental de Núñez, contra River, uno de los equipos a los que está acostumbrado a amargar.
Ayer volvió a demostrar por qué lo quieren tanto los hinchas. En los peores momentos se puso el equipo en el hombro y se ocupó de asistir a sus compañeros. El segundo gol que marcó Federico Insúa llegó por una jugada que él había generado. Y, con una pegada lujosa, tiró el centro para que Gaitán convirtiera el último de los tanto "xeneize".
"Tuve algunas oportunidades pero no se dio. Dije que necesitaba más opciones de juego y ahora las tuve, pero no pude convertir", comentó Palermo, que sólo pudo disparar dos veces al arco (una de cabeza).
Palermo reconoció que durante varios momentos del encuentro debió bajar varios metros para tomar contacto con la pelota. "No me preocupa no convertir en este momento, porque lo importante es el rendimiento del equipo. Luego vendrán los goles", comentó el atacante.
El delantero reconoció que la goleada generó otro clima en el vestuario. "Por momentos jugamos bien y dejamos una mejor imagen -destacó-. Creo que este es el fútbol que todos queremos". (Especial-Télam)
Contragolpe
"Yo no hice nada malo, no insulté a ningún compañero y traté de decir lo que sentía, porque hablé pensando en el bien del equipo. Creo que soy bastante grandecito para decir lo que pienso. Siempre lo hice", retrucó Martín Palermo los dichos del formoseño Ibarra.
Ataque
"Los grandes debemos ser inteligentes a la hora de declarar. No siempre se pueden tirar pelotazos a los que están arriba. Esto es un grupo y tenemos que asumirlo", declaró Hugo Ibarra, que está vinculado al grupo que lidera Juan Román Riquelme.
Ayer el goleador pasó una prueba de fuego. Hace una semana se había quejado de que la pelota no le llegaba y por eso no podía marcar. Alfio Basile lo escuchó y mandó a la cancha a Nicolás Gaitán y a Pablo Mouche. Pero tampoco pudo y ya son seis los partidos que lleva sin convertir. La última vez que Palermo celebró fue en el Monumental de Núñez, contra River, uno de los equipos a los que está acostumbrado a amargar.
Ayer volvió a demostrar por qué lo quieren tanto los hinchas. En los peores momentos se puso el equipo en el hombro y se ocupó de asistir a sus compañeros. El segundo gol que marcó Federico Insúa llegó por una jugada que él había generado. Y, con una pegada lujosa, tiró el centro para que Gaitán convirtiera el último de los tanto "xeneize".
"Tuve algunas oportunidades pero no se dio. Dije que necesitaba más opciones de juego y ahora las tuve, pero no pude convertir", comentó Palermo, que sólo pudo disparar dos veces al arco (una de cabeza).
Palermo reconoció que durante varios momentos del encuentro debió bajar varios metros para tomar contacto con la pelota. "No me preocupa no convertir en este momento, porque lo importante es el rendimiento del equipo. Luego vendrán los goles", comentó el atacante.
El delantero reconoció que la goleada generó otro clima en el vestuario. "Por momentos jugamos bien y dejamos una mejor imagen -destacó-. Creo que este es el fútbol que todos queremos". (Especial-Télam)
Contragolpe
"Yo no hice nada malo, no insulté a ningún compañero y traté de decir lo que sentía, porque hablé pensando en el bien del equipo. Creo que soy bastante grandecito para decir lo que pienso. Siempre lo hice", retrucó Martín Palermo los dichos del formoseño Ibarra.
Ataque
"Los grandes debemos ser inteligentes a la hora de declarar. No siempre se pueden tirar pelotazos a los que están arriba. Esto es un grupo y tenemos que asumirlo", declaró Hugo Ibarra, que está vinculado al grupo que lidera Juan Román Riquelme.









