30 Marzo 2002 Seguir en 
Dos presos, condenados por robo agravado uno y por homicidio el otro, se prendieron fuego ayer en su celda de la penitenciaría de Villa Urquiza.
Sergio Omar López y Pablo Alberto Medina sufrieron quemaduras en el 80% y el 90% del cuerpo, por lo que su estado es sumamente delicado.López y Medina compartían una celda en el Pabellón I de la cárcel, destinado a los hombres que ya recibieron condena. A López le faltaban cinco meses para empezar a salir con permisos extramuros, y a Medina un poco menos.
La Justicia condenó a López, de 28 años, por robos agravados, y desde hace quince días estaba haciendo una huelga de hambre. Exigía, con su medida de fuerza, que se hicieran nuevamente los cómputos de su condena, puesto que él consideraba que ya la cumplió y que por lo tanto debería estar libre.
Medina, en tanto, está condenado por homicidio y, según se supo, ambos estuvieron prófugos hasta hace poco menos de un mes, y sus constantes actitudes de mala conducta habrían llevado a los jueces a negarles los permisos especiales que solicitaron en varias oportunidades.
El director de Institutos Penales, comisario general (r) Roberto Vallejo, explicó que a las 19 se hicieron los controles de rutina y luego cada preso se fue a su celda. López y Medina, al entrar a la suya, trabaron la puerta y pusieron contra ella los colchones y su ropa. Luego se rociaron con combustible y se prendieron fuego.
A las 19.25 se detectó el fuego, pero los guardiacárceles tardaron casi diez minutos en abrir la puerta (tuvieron que usar barretas y palos para romperla) y sacarlos de allí.Por ello, las quemaduras que sufrieron son sumamente graves.El jefe de guardia del Centro de Salud, Adrián Rojas, informó que ambos sufrieron lesiones en el 80% y 90% del cuerpo, con quemaduras de tercer grado.
Muy delicados
Según el médico, López y Medina están muy delicados y que el pronóstico es reservado.
"Estaban envueltos en llamas; no pudimos hacer mucho porque había fuego por todos lados", dijo uno de los guardias que socorrió a los internos.
La situación generó malestar entre los demás reclusos, puesto que varios aprovecharon la confusión para hacer sus propias exigencias y reclamos.
Sin embargo, Vallejo afirmó que todo está bajo control y que no se produjeron disturbios ni levantamientos.
Sergio Omar López y Pablo Alberto Medina sufrieron quemaduras en el 80% y el 90% del cuerpo, por lo que su estado es sumamente delicado.López y Medina compartían una celda en el Pabellón I de la cárcel, destinado a los hombres que ya recibieron condena. A López le faltaban cinco meses para empezar a salir con permisos extramuros, y a Medina un poco menos.
La Justicia condenó a López, de 28 años, por robos agravados, y desde hace quince días estaba haciendo una huelga de hambre. Exigía, con su medida de fuerza, que se hicieran nuevamente los cómputos de su condena, puesto que él consideraba que ya la cumplió y que por lo tanto debería estar libre.
Medina, en tanto, está condenado por homicidio y, según se supo, ambos estuvieron prófugos hasta hace poco menos de un mes, y sus constantes actitudes de mala conducta habrían llevado a los jueces a negarles los permisos especiales que solicitaron en varias oportunidades.
El director de Institutos Penales, comisario general (r) Roberto Vallejo, explicó que a las 19 se hicieron los controles de rutina y luego cada preso se fue a su celda. López y Medina, al entrar a la suya, trabaron la puerta y pusieron contra ella los colchones y su ropa. Luego se rociaron con combustible y se prendieron fuego.
A las 19.25 se detectó el fuego, pero los guardiacárceles tardaron casi diez minutos en abrir la puerta (tuvieron que usar barretas y palos para romperla) y sacarlos de allí.Por ello, las quemaduras que sufrieron son sumamente graves.El jefe de guardia del Centro de Salud, Adrián Rojas, informó que ambos sufrieron lesiones en el 80% y 90% del cuerpo, con quemaduras de tercer grado.
Muy delicados
Según el médico, López y Medina están muy delicados y que el pronóstico es reservado.
"Estaban envueltos en llamas; no pudimos hacer mucho porque había fuego por todos lados", dijo uno de los guardias que socorrió a los internos.
La situación generó malestar entre los demás reclusos, puesto que varios aprovecharon la confusión para hacer sus propias exigencias y reclamos.
Sin embargo, Vallejo afirmó que todo está bajo control y que no se produjeron disturbios ni levantamientos.






