30 Marzo 2002 Seguir en 
JERUSALEN.- Horas después del inicio de la embestida militar israelí en Ramallah, una joven palestina de 16 años, militante de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, hizo estallar una bomba en un supermercado en Jerusalén Oeste y causó, además de su propia muerte, la de tres israelíes - una mujer y un custodio de seguridad que trató de impedirle el paso-. Veinte personas fueron heridas en el ataque.
Otros dos israelíes murieron apuñalados en la madrugada de ayer en el asentamiento judío de Netzarim, en la Franja de Gaza, por un palestino de la Jihad Islámica posteriormente abatido por un vigilante de esa localidad. Otro palestino murió al explotar una bomba que había colocado en una ruta cerca de Jenín, en el norte de Cisjordania. Militares israelíes informaron que el hombre murió por la explosión que él mismo quería provocar en una ruta utilizada por colonos judíos.
Intensas negociaciones
Líderes mundiales pidieron la convocatoria urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, que anoche inició una sesión formal en Nueva York para considerar la grave situación en Medio Oriente. La decisión fue tomada a lo largo de media hora de consultas, ya que en un principio Estados Unidos se negaba al llamado formulado por Rusia. No estaba claro si se logrará un acuerdo en torno del texto de una eventual resolución que escape al veto de los Estados Unidos.
No obstante, puede haber demoras debido a las negociaciones para armonizar varios borradores de resolución. Diplomáticos palestinos dijeron que lo que se busca es una resolución que exija la retirada inmediata de Israel de Ramallah y de otras ciudades palestinas. Si la acción israelí termina en la muerte de Yasser Arafat sería la estupidez final, declaró el representante palestino Nasser al-Kidwa. Estados Unidos desea una resolución balanceada, que no sólo reclame que Israel tome medidas responsables y contenga sus acciones, sino que también exija a la Autoridad Palestina que tome medidas contra los actos terroristas. Esos lineamientos fueron fijados públicamente por el secretario de Estado, Colin Powell. (TELAM-SNI)
Otros dos israelíes murieron apuñalados en la madrugada de ayer en el asentamiento judío de Netzarim, en la Franja de Gaza, por un palestino de la Jihad Islámica posteriormente abatido por un vigilante de esa localidad. Otro palestino murió al explotar una bomba que había colocado en una ruta cerca de Jenín, en el norte de Cisjordania. Militares israelíes informaron que el hombre murió por la explosión que él mismo quería provocar en una ruta utilizada por colonos judíos.
Intensas negociaciones
Líderes mundiales pidieron la convocatoria urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, que anoche inició una sesión formal en Nueva York para considerar la grave situación en Medio Oriente. La decisión fue tomada a lo largo de media hora de consultas, ya que en un principio Estados Unidos se negaba al llamado formulado por Rusia. No estaba claro si se logrará un acuerdo en torno del texto de una eventual resolución que escape al veto de los Estados Unidos.
No obstante, puede haber demoras debido a las negociaciones para armonizar varios borradores de resolución. Diplomáticos palestinos dijeron que lo que se busca es una resolución que exija la retirada inmediata de Israel de Ramallah y de otras ciudades palestinas. Si la acción israelí termina en la muerte de Yasser Arafat sería la estupidez final, declaró el representante palestino Nasser al-Kidwa. Estados Unidos desea una resolución balanceada, que no sólo reclame que Israel tome medidas responsables y contenga sus acciones, sino que también exija a la Autoridad Palestina que tome medidas contra los actos terroristas. Esos lineamientos fueron fijados públicamente por el secretario de Estado, Colin Powell. (TELAM-SNI)







